La víctima del violento ataque en el asentamiento Costanera continuará su recuperación de forma ambulatoria debido al riesgo que implicaba una cirugía. El presunto agresor, alias “El Colo”, ya fue detenido.
El grave episodio de violencia que conmocionó al asentamiento Costanera de Trelew sumó un capítulo clave en las últimas horas. El hombre que había ingresado en estado crítico al hospital tras recibir dos balazos —uno de ellos en la cara— recibió el alta médica y abandonó el centro de salud, aunque deberá seguir un estricto tratamiento ambulatorio y someterse a controles periódicos.
Los profesionales de la salud tomaron la decisión de externarlo luego de evaluar los riesgos de una intervención quirúrgica. Según el parte médico firmado por las doctoras Flores y Cáceres, el paciente presenta un proyectil alojado en el maxilar superior izquierdo, el cual ingresó por la región interna del ojo. Dada la alta complejidad anatómica de la zona, los cirujanos determinaron que una operación para extraer la bala revestía un peligro mayor para su salud que dejarla en el lugar, bajo estricto monitoreo. La segunda herida de bala se localiza en la región posterior superior del muslo izquierdo, y en ninguno de los dos impactos el proyectil presentó orificio de salida.
Un rastro de sangre en la vía pública
El violento ataque se desencadenó mientras efectivos policiales realizaban patrullajes preventivos en la zona. Una alerta del Centro de Monitoreo los dirigió de urgencia a la calle Mamel, en el corazón del asentamiento Costanera, donde se denunciaba la presencia de una persona herida.
Al arribar al lugar, los uniformados se encontraron con una escena desierta, pero con un alarmante recorrido de manchas de sangre sobre el suelo. Tras entrevistar a los vecinos del sector, la policía logró confirmar que minutos antes se había producido una feroz disputa que terminó a los tiros, y que el herido ya había sido trasladado de urgencia.
Testimonio clave y detención de «El Colo»
La investigación penal avanzó con rapidez gracias a las declaraciones recolectadas en el lugar del hecho. Una pieza fundamental para el esclarecimiento fue el testimonio de la pareja de la víctima, identificada como M.M.D., quien señaló directamente al presunto agresor: un sujeto conocido en el barrio bajo el alias de “El Colo”.
Con los datos fisonómicos aportados por la mujer y otros testigos, la Policía montó un operativo cerrojo en las inmediaciones que culminó con la identificación y detención de un joven cuyas características coincidían plenamente con las del sospechoso.
