La jueza de garantías Eve Ponce resolvió conceder salidas transitorias a R.P, condenado a cinco años de prisión por un homicidio ocurrido en julio de 2023 en la ciudad de Rawson. La medida comenzará a regir a partir del próximo domingo y se realizará bajo las condiciones establecidas por la ley penal.
R.P fue condenado por el asesinato de Alejandro Quiñilaf, quien murió tras recibir una puñalada en un domicilio del barrio Gregorio Mayo de la capital provincial. El condenado se encuentra detenido desde el inicio de la investigación y cumple su pena en el Instituto Penitenciario Provincial.
Según lo dispuesto por la magistrada, las salidas transitorias serán domingo de por medio, con una duración de 12 horas y una hora de tolerancia para el regreso al lugar de detención. El domicilio autorizado será el de su pareja.
El pedido fue realizado por el defensor Pablo Sánchez, quien argumentó que R.P ya cumplió parte de la condena, cuenta con informes disciplinarios favorables, se encuentra cursando escolaridad y dispone de un domicilio de referencia. La defensa había solicitado que las salidas se otorguen todos los domingos, entre las 9 y las 21 horas, con traslado en patrulleros policiales, con el objetivo de favorecer su proceso de resocialización.
En la audiencia intervino el Ministerio Público Fiscal, representado por la abogada Jimena Marote, quien estuvo acompañada por familiares de la víctima. Si bien coincidió en que se cumplían los requisitos legales, propuso que las salidas transitorias se limitaran a un domingo por mes.
El homicidio ocurrió el 5 de julio de 2023, cuando Quiñilaf y Portillo, junto a otros dos hombres, se encontraban reunidos para ver un partido de fútbol por televisión en una vivienda ubicada sobre la calle Córdoba. Durante el entretiempo, ambos salieron al exterior del domicilio y, en medio de una discusión, Portillo le asestó una puñalada en el pectoral izquierdo que atravesó el corazón y uno de los pulmones.
Quiñilaf fue trasladado de urgencia al Hospital Santa Teresita en un vehículo particular, pero falleció minutos después. La causa de muerte fue un shock hipovolémico provocado por la lesión cardíaca producida por un arma blanca. Tras el juicio, el Tribunal del caso impuso a Portillo una pena de cinco años de prisión.
