La provincia de Buenos Aires desplegó un operativo de emergencia para colaborar en la lucha contra los incendios forestales que afectan con intensidad a la Patagonia. Tras un pedido formal de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), el gobernador Axel Kicillof dispuso el envío inmediato de brigadistas especializados y equipamiento pesado a Chubut, una de las provincias más castigadas por el avance de las llamas.
La intervención se desarrolla en el marco del Sistema Federal de Manejo del Fuego, un esquema de articulación interjurisdiccional que permite la asistencia entre provincias frente a emergencias ambientales de gran magnitud. En ese contexto, el contingente bonaerense partió durante el último fin de semana con la misión de reforzar las tareas de extinción en sectores de difícil acceso, donde las condiciones del terreno y del clima vuelven más complejas las operaciones.

El operativo está coordinado por la Dirección Provincial de Defensa Civil de Buenos Aires e involucra a cuarenta combatientes especializados en incendios forestales. El equipo está conformado por motosierristas, motobombistas y personal táctico, todos con certificación y experiencia para intervenir en escenarios de alta complejidad y riesgo.
A este despliegue humano se suma una flota de diecisiete vehículos especialmente adaptados para emergencias forestales. Entre ellos se incluyen catorce camionetas 4×2 y 4×4 destinadas a tareas de logística y traslado, un Camión Autobomba 4×4 URO diseñado para operar en terrenos hostiles y de difícil penetración, y dos vehículos UTV equipados con kit forestal, fundamentales para acceder a las denominadas “zonas rojas”, donde el fuego avanza con mayor intensidad y los vehículos convencionales no pueden ingresar.
La topografía irregular de Chubut, combinada con vientos sostenidos y temperaturas elevadas, obligó a desplegar equipamiento especializado. De acuerdo con el informe oficial de la operación, el contingente bonaerense concentrará sus esfuerzos en los focos activos de Puerto Patriada y en el sector de Laguna Villarino, áreas donde el comportamiento del fuego presenta características extremas.

Desde el Ministerio de Seguridad bonaerense destacaron que la decisión responde a una lógica de cooperación federal, que se activa cuando las capacidades locales resultan insuficientes para enfrentar una emergencia ambiental de esta magnitud. La rápida propagación de los incendios en distintos puntos de la Patagonia hizo necesario reforzar el operativo con la colaboración de otras jurisdicciones.
El envío de brigadistas y maquinaria desde Buenos Aires se suma al trabajo que ya realizan brigadas provinciales, nacionales y voluntarias en Chubut, Río Negro y Neuquén. La actual temporada de incendios se desarrolla bajo condiciones meteorológicas adversas, con vientos secos del oeste y temperaturas superiores a lo habitual, un escenario que desde diciembre venía siendo advertido por el Sistema Federal de Manejo del Fuego, dependiente del Ministerio de Ambiente de la Nación.
La magnitud de los focos activos vuelve a poner en evidencia las limitaciones operativas para enfrentar emergencias de este tipo y la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y respuesta. En un contexto de crisis climática cada vez más marcada, los incendios forestales se repiten con mayor frecuencia e intensidad en la región patagónica, generando un desafío creciente para las provincias y el Estado nacional.
