En el marco del plan continuo de fortalecimiento de la infraestructura escolar que impulsa el Gobierno del Chubut, se ejecutan obras de refacción, remodelación y readecuación integral en diversas escuelas de la ciudad de Comodoro Rivadavia. El objetivo es garantizar la continuidad de las clases, brindando espacios seguros, accesibles y en condiciones adecuadas para el desarrollo de las actividades escolares.
Por este motivo, las intervenciones incluyen, por ejemplo, la renovación completa de grupos sanitarios, reparación de cubiertas y techos por filtraciones, recambio de pisos, aberturas y griferías, instalación de nuevas bombas y tanques para garantizar el suministro de agua, obras de calefacción y calderas, así como la construcción de rampas de accesibilidad y salidas de emergencia.

En la Escuela N° 723 Puerto Argentino, una de las instituciones con mayor matrícula de la ciudad, se llevó adelante la reconstrucción integral de los baños. Su directora, Alicia Gawryluk, detalló: “Teníamos problemas de infraestructura, como pérdidas y falta de grifería. Se dio aviso a obras públicas y a la supervisión de escuelas, vinieron a hacer la inspección, se abrió el expediente y empezaron a trabajar. Ahora, ambos baños de damas y caballeros están hechos prácticamente desde cero”.
La directora explicó que por la institución transitan alrededor de 800 estudiantes y el espacio es compartido con la Escuela N° 764, por lo que valoró el “cambio positivo” a partir de las obras.
En materia de accesibilidad, se ejecutaron trabajos muy esperados por la comunidad educativa de la Escuela N° 770. En dicho establecimiento, se construyeron rampas para garantizar el ingreso a aulas que hasta el momento eran inaccesibles para estudiantes con movilidad reducida.
La directora, Eliana Rivas, señaló: “Tenemos estudiantes en silla de ruedas que no podían acceder a dos aulas porque no había rampa. Además, a estas aulas, que datan de veinte años, se les cambiaron los pisos porque tenían irregularidades. Además de la rampas, se colocó un cerco perimetral para incrementar la seguridad en el establecimiento y se incluyeron salidas de emergencia”.
Por su parte, Liliana Chaves, la directora de la Escuela N°27, valoró las distintas reformas y readecuaciones por considerarlas adecuadas a un “edificio más moderno y funcional”. Al respecto, dijo: “Veníamos desde hace varios años pidiendo el cambio de todas las aberturas de la escuela por las condiciones de los vidrios. Con estas nuevas aberturas estamos felices no solamente por lo estético sino por lo funcional: ahora tenemos mejor acústica, el lugar es más seguro y la circulación de aire para los chicos es mucho mejor”.
Chaves también dijo que gracias a las obras “ahora contamos con tanques de agua más grandes que garantizan que no nos quedemos nunca sin agua”, y destacó “la nueva luminaria led para emergencias, junto con las puertas con tecnología antipánico” como incorporaciones sustanciales para la seguridad del edificio.
Reparaciones que garantizan la condiciones para dictar clases
Uno de los casos más críticos fue el de la Escuela N° 7.704. Su directora, Lorena Segovia, explicó que el establecimiento sufrió durante mucho tiempo filtraciones masivas y graves ingresos de agua. “Toda la galería y tres aulas tenían filtraciones en los techos. Eso implicaba que la escuela tuviera que suspender las actividades”.
Segovia remarcó que gracias a las reparaciones realizadas por el Gobierno Provincial “la problemática fue resuelta, los espacios hoy se ven perfectos y, principalmente, se pudo garantizar tanto a los estudiantes, como a las familias, el normal funcionamiento en el dictado de clases”.
La directora destacó además el impacto positivo que tuvieron estas reparaciones para toda la comunidad educativa: “Tanto el nivel primario como secundario que funcionan aquí, estuvieron muy pendientes del avance de las obras. Esta escuela es muy importante para todo el barrio: si se repara algo toda la comunidad se da cuenta y lo agradece porque el sentido de pertenencia es muy fuerte. Por eso hoy estamos todos muy contentos con las refacciones realizadas”.
Por su parte, Verónica Pagliaroli y Mirta Benítez, directoras de las escuelas N° 32 y N° 798 que funcionan ambas en el mismo edificio, remarcaron el intenso trabajo realizado para la instalación de nuevos equipos de calefacción.
“El trabajo comenzó en el receso de invierno, empezaron a trabajar aquí desde la mañana hasta la tarde sacando los equipos que estaban antes y pusieron equipos nuevos con una mayor potencia y también construyeron una estructura en donde los equipos nuevos están resguardados, ya que antes estaban a la intemperie, expuestos al viento y la lluvia”, explicó Pagliaroli.
Por su parte, Benítez, dijo que “estamos muy contentos porque hay un nuevo sistema de calefacción con mayor potencia y eso concretamente se siente en las aulas, y en el día a día, hace que nuestras condiciones de trabajo sean mejores”.
En su testimonio respecto a las obras ejecutadas en el ISET N°812, su director, Alejandro Zapatiel, repasó las obras de reacondicionamiento en baños de profesores, pintura y cerrajería en aulas, pisos y paredes, y a su vez, destacó también “la motivación de ver mejoras que ocurren” y eso “genera alegría y ganas de venir” tanto en los estudiantes, como en los docentes y en toda la comunidad educativa que se involucra todavía más.
