El misterio de los jubilados desaparecidos en la zona de Comodoro Rivadavia podría tener un trasfondo más oscuro y planeado. La información, revelada por el periodista Alejandro Pueblas, pone el foco en la situación financiera de la pareja, especialmente de Pedro Alberto Kreder.
Pueblas señaló que, en los días previos a que se perdiera todo rastro de Kreder y su esposa, Juana Morales, el hombre había concretado una transacción financiera significativa: cobró $120.000 dólares en efectivo por la venta de una propiedad.
¿El dinero como móvil central?
Este dato es crucial y modifica radicalmente la línea de investigación inicial, que se centró en la desorientación o pérdida accidental de la pareja en la vasta geografía patagónica. La existencia de una suma considerable de dinero en su poder, o el conocimiento de terceros sobre esa venta, podría haber sido el detonante o el móvil para un secuestro, robo o un homicidio planificado.
El periodista, en su crítica a la gestión del caso, enfatizó que este tipo de información, junto con las irregularidades en la escena del hallazgo de la camioneta (rastros biológicos y elementos externos), sugiere que la Fiscalía no ha comunicado toda la información o que ha subestimado las evidencias de un posible delito grave.
La Brigada de Investigaciones deberá ahora enfocarse en la red social y financiera del matrimonio, buscando a las personas que participaron en la transacción de la venta y si el dinero fue retirado o estaba en posesión de la pareja al momento de su desaparición. El caso, lejos de cerrarse, parece abrir una compleja caja de Pandora con el dinero en el centro de la escena.
