En una audiencia cargada de emoción y significado social, Pablo De Mónaco, el médico que perdió un pie luego de la maniobra imprudente de un conductor, aceptó las disculpas de Javier Rossi, quien reconoció su responsabilidad. Sin embargo, más allá del gesto personal, De Mónaco dejó un mensaje que buscó llegar mucho más lejos: la necesidad urgente de respetar las normas de tránsito para evitar tragedias que sí pueden prevenirse.
Rossi admitió ante la Justicia que realizó una maniobra prohibida y pidió perdón al médico y a su familia. Frente a él, De Mónaco —presente con pantalón corto, muletas y evidencias palpables de su nuevo día a día— lo escuchó con atención antes de responder con un discurso firme, crítico y profundamente humano.
El médico fue contundente:
“No considero que esto haya sido un accidente… voluntariamente decidiste cruzar la doble línea amarilla en la curva señalizada con carteles. Si creés que tus intereses son más importantes que las normas que rigen la sociedad, ahí estamos en problemas”.
Su planteo puso en evidencia que los siniestros viales no siempre son producto del azar, sino de decisiones concretas. De Mónaco remarcó que si Rossi hubiera tenido que esquivar un auto o un animal, ahí sí se trataría de un accidente inevitable. Pero no fue el caso.
En su mensaje, pidió que la Justicia aplique “una pena ejemplificadora para la sociedad”, no por revancha, sino para que este hecho contribuya a que otros conductores tomen conciencia. “Yo me tendré que acostumbrar a andar con una gamba menos —dijo—. Tengo que agradecer que estoy vivo… una persona con ropa común se muere. Ahí estaríamos frente a un homicidio”.
También hizo hincapié en pensar en el futuro: “Te acepto las disculpas, pero necesito que cuando mi hija esté manejando… no se cruce con vos. O que la gente asuma que estas cosas no deben ocurrir más”.
El caso reabrió el debate sobre seguridad vial, prevención y responsabilidad en las rutas. En un contexto donde los siniestros viales siguen siendo una de las principales causas de muerte evitables en el país, el testimonio del médico cobra especial relevancia y funciona como un llamado urgente a la conciencia colectiva.
