El gremio denuncia que el dueño de la firma, Fernando Álvarez Castellano, decidió no procesar langostino fresco hasta el verano. Afirman que los barcos propios están pescando, pero desvían la materia prima a otras plantas de la zona mientras las familias quedan sin ingresos.
La tensión en el sector pesquero provincial sumó un capítulo crítico este miércoles en la capital de Chubut. Trabajadores nucleados en el Sindicato de Trabajadores de la Industrias de la Alimentación (STIA) iniciaron una protesta por tiempo indeterminado en los portones de la planta de Conarpesa en Rawson, denunciando que la empresa se niega a dar el alta a decenas de operarios en el inicio de la actual temporada.
El secretario gremial del STIA, José Díaz, explicó en el lugar que el detonante del conflicto es la falta de convocatoria de unos 85 trabajadores efectivos de temporada. Según el dirigente, Conarpesa es la única firma con flota y permisos propios que mantiene paralizada su línea de producción de fresco en la zona, a diferencia del resto de las plantas que ya iniciaron sus actividades de manera normal.
Pesca activa, pero con la planta paralizada
La indignación de los trabajadores radica en que la empresa se encuentra operativa en alta mar pero cerró las puertas al procesamiento local. «La empresa tiene barcos propios con permiso pescando y llevándose el pescado a otra planta. Su gente, los efectivos de temporada, no están convocados a trabajar», disparó Díaz. Desde el gremio aseguran tener datos certeros de que la materia prima capturada por los buques de Conarpesa está siendo derivada a otras plantas procesadoras ubicadas en Puerto Madryn y Trelew.
La respuesta de la firma, transmitida a través del gerente local Armando García, no llevó tranquilidad a las familias. De acuerdo a lo manifestado por el sindicato, el propietario de la firma, Fernando Álvarez Castellano, ordenó no procesar pescado fresco en Rawson bajo el argumento de que planea realizar reformas edilicias y tecnológicas en la planta, con el objetivo de reabrir recién de cara a la temporada de verano.
Mientras tanto, el movimiento en los portones del establecimiento evidencia una actividad parcial que profundiza el malestar. Los manifestantes denunciaron que, si bien no se ingresa pescado fresco para manufactura, la empresa opera normalmente con camiones congelados y contenedores destinados a la exportación.
Pedido de intervención al Gobierno Provincial
Con una dotación total que ronda los 130 o 140 empleados, las 85 familias de temporada afectadas se declararon en permanencia dentro del predio hasta obtener respuestas concretas. El STIA ya solicitó la intervención urgente de la Secretaría de Trabajo, conducida por la provincia, y del área de Pesca para frenar lo que consideran una maniobra arbitraria.
«Álvarez Castellano siempre tiene un problema todas las temporadas. Te demora en arrancar, no quiere arrancar, te quiere pagar fuera de convenio; siempre hay conflicto, pero esta vez se salió de todos los límites», fustigó el referente gremial, quien aseguró que mantendrán la medida de fuerza en el acceso a la planta hasta que la firma dé marcha atrás y reincorpore al personal suspendido de hecho.
