El infractor, de 50 años, circulaba con niveles de 2,49 y 2,81 g/l en operativos realizados en nuestra ciudad y en Rawson. Ahora enfrenta una inhabilitación superior al año y una multa millonaria.
Un hombre de 50 años protagonizó un caso de irresponsabilidad extrema que puso en alerta a las autoridades de seguridad vial del Valle. En un lapso de apenas dos semanas, el conductor fue interceptado en dos oportunidades circulando con niveles de alcohol en sangre que superan ampliamente cualquier límite de seguridad. Los hechos ocurrieron en el marco de operativos conjuntos entre la Agencia Nacional de Seguridad Vial, la Policía del Chubut y personal de Tránsito local en las ciudades de Trelew y Rawson.
El primer episodio se registró durante la madrugada del 15 de marzo, donde el test de alcoholemia arrojó un resultado de 2,49 g/l. Sin embargo, lejos de corregir su conducta, el sujeto volvió a ser detenido el pasado 29 de marzo en un control similar. En esta segunda ocasión, los agentes detectaron un comportamiento errático y un fuerte aliento etílico, confirmando mediante el test un nivel aún más alarmante de 2,81 g/l de alcohol en sangre. Al verificar la documentación, los uniformados constataron con asombro que se trataba del mismo infractor sancionado pocos días antes por una falta de igual gravedad.
Como consecuencia directa de esta reincidencia, las autoridades procedieron a la retención inmediata de su Licencia Nacional de Conducir. El caso quedó en manos de la Justicia, que podría aplicar una inhabilitación de hasta 400 días para volver a ponerse tras un volante. Además de la prohibición para conducir, el hombre deberá afrontar una multa económica que asciende a los 5 millones de pesos, una de las sanciones más severas aplicadas recientemente en la zona.
Desde los organismos de control recordaron que conducir bajo los efectos del alcohol anula la percepción del riesgo y disminuye drásticamente la capacidad de reacción, factores que multiplican las chances de provocar tragedias viales. Estos operativos diarios en las rutas y accesos de la provincia tienen como objetivo central retirar de circulación a quienes, mediante actos de imprudencia, ponen en riesgo constante la vida de la comunidad. En esta oportunidad, la firmeza de las sanciones busca enviar un mensaje claro sobre la tolerancia cero ante conductas que amenazan la seguridad pública.
