Un sujeto armado irrumpió a los tiros en un local del barrio, amenazó a la dueña para sacarle la plata y terminó detenido gracias al rápido accionar de un agente fuera de servicio. Su cómplice escapó en moto y lo dejó a pie.
El sábado pasado a la noche, pasadas las 21 horas, la tranquilidad de un comercio ubicado en la esquina de Pellegrini y Fray Luis Beltrán se rompió de golpe. Un sujeto identificado como M.D.D. entró al local, sacó una pistola calibre 9 milímetros, la cargó en el momento y encañonó a la propietaria exigiéndole todo el dinero de la caja.
En medio del pánico, varios clientes lograron escabullirse hacia la calle para pedir ayuda a los gritos. Mientras el asaltante revolvía el negocio y mantenía amenazada a la comerciante, la alerta le llegó a un efectivo policial que estaba de civil en las inmediaciones, avisado por un familiar sobre lo que estaba pasando.
El policía no dudó: entró al local, le dio la voz de alto, lo arrinconó y logró reducirlo y desarmarlo en el acto. En la vereda, un cómplice que lo esperaba arriba de una moto vio que la cosa se había complicado y aceleró a fondo para darse a la fuga, dejándolo completamente solo.
Seis meses a la sombra
Este martes, durante la audiencia de control de detención en los tribunales de Trelew, el fiscal general Aldo Nizetich y la funcionaria Mariel Wild imputaron al detenido por robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa.
Desde la Fiscalía argumentaron que existía un peligro firme de fuga y de entorpecimiento de la causa. El juez Gustavo Castro coincidió plenamente con el planteo: evaluó la gravedad del ataque, la brutalidad con la que actuó el delincuente apuntando a las víctimas y la posibilidad de que intente apretar a los testigos.
¿El resultado? El magistrado dictó seis meses de prisión preventiva mientras se lleva adelante la investigación formal del caso.
