La CGT decidió este jueves avanzar hacia un plan de acción nacional contra la reforma laboral promovida por el Gobierno. La conducción reunida en Azopardo resolvió convocar a una movilización masiva el 18 de diciembre, en paralelo al debate del Presupuesto y como respuesta directa al avance del proyecto oficial en el Congreso.
El encuentro se desarrolló en un clima de tensión. El bloque mayoritario ratificó un rechazo frontal al borrador del Ejecutivo, que para los gremios implica “un retroceso en derechos conquistados”. La ausencia de Gerardo Martínez en la última reunión del Consejo de Mayo profundizó las diferencias internas y empujó a la conducción a unificar postura.
Durante la conferencia, Jorge Sola criticó al vocero presidencial Manuel Adorni y señaló que el informe del Consejo de Mayo “omite agresiones claras contra el movimiento obrero”. Subrayó que el país atraviesa “empobrecimiento y falta de inversión”, y que la reforma solo agrega “precarización e informalidad”.
Andrés Rodríguez apuntó que el proyecto afecta “la estructura sindical y derechos laborales básicos”, mientras que Martínez anticipó una etapa de “resistencia con propuestas” y la convocatoria a un plenario nacional.
La CGT aseguró que hablará con cada legislador para intentar frenar el proyecto: “Es el comienzo de un plan de acción”, ratificó Rodríguez.
Fuente: Ámbito
