Dos investigadoras del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET) han dado el salto del laboratorio al mercado, creando una startup biotecnológica con un enfoque innovador y sostenible. Antonella Martelli y Lorena Cancelarich son las mentes detrás de Patagonia Ocean Tech (POT), una Empresa de Base Tecnológica (EBT) que utiliza el potencial de las microalgas para desarrollar soluciones integrales.
La propuesta de POT se basa en un modelo de economía circular, buscando solucionar desafíos ambientales e industriales, y al mismo tiempo, generar productos de alto valor agregado.
Triple Impacto de las Microalgas:
El desarrollo de esta empresa patagónica se centra en tres pilares principales que buscan un impacto positivo tanto en el sector industrial como en el ambiente:
- Descarbonización Eficaz: Ofrecen soluciones para el tratamiento de gases industriales, utilizando las microalgas para capturar dióxido de carbono ($CO_2$) de la atmósfera de manera más eficiente.
- Tratamiento de Aguas: Desarrollan sistemas para la tratamiento y reutilización de aguas industriales, transformando un pasivo ambiental en un activo.
- Bioproductos de Alto Valor: La biomasa microalgal cosechada en el proceso se convierte en la materia prima para generar compuestos bioactivos ricos en Omega-3, proteínas y antioxidantes.
Estos bioproductos se destinan a diversas industrias, incluyendo la elaboración de insumos como harinas microalgales para enriquecer alimentos y balanceados, y extractos líquidos concentrados para acuicultura y bioestimulantes vegetales para el sector agropecuario (actualmente en etapa de I+D).
Martelli y Cancelarich destacaron que esta iniciativa busca concretar años de investigación científica en soluciones tangibles para la sociedad, demostrando el potencial de la ciencia chubutense para impulsar el desarrollo sostenible y la innovación biotecnológica en la Patagonia.
