La industria textil argentina atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. De acuerdo con un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad del sector cayó 25,7% interanual, reflejando el fuerte impacto de la caída de la demanda.
Durante diciembre, las empresas textiles operaron apenas al 35% de su capacidad instalada, uno de los niveles más bajos de toda la industria, sólo por encima del sector automotriz.
El deterioro también se refleja en el empleo. Según datos oficiales, el sector perdió más de 19.000 puestos de trabajo desde diciembre de 2023 y mantiene caídas interanuales ininterrumpidas desde febrero de 2024.
En paralelo, el comportamiento de los precios muestra una dinámica particular. En enero de 2026, el rubro “prendas de vestir, cuero y calzado” registró una variación mensual de -0,5%, convirtiéndose en el sector con menor incremento de precios de la economía.
En el comercio exterior se observa una situación dual. Mientras las importaciones de prendas de vestir crecieron 129% en volumen —con China como principal proveedor— las exportaciones también mostraron una mejora significativa, con un incremento del 203% en cantidad respecto a enero de 2025.
Fuente: NA
