En un gesto poco frecuente y valorado por muchos, Vanesa Vallejos confirmó públicamente que su hijo, Maximiliano García, no fue atropellado como se creyó en un primer momento. Tras revisar las cámaras de seguridad, la mujer aclaró que el joven circulaba en bicicleta con el celular en la mano y terminó chocando contra una camioneta que estaba estacionada.
El caso había generado preocupación y movilización, ya que en un inicio el propio muchacho sostuvo que el vehículo lo había embestido y se había dado a la fuga. Sin embargo, luego de observar las filmaciones, su madre decidió presentarse ante la Justicia y pedir que se dejara de buscar a una camioneta que, finalmente, no había participado en ningún siniestro vial.
“No, a mi hijo no lo atropellaron. Iba con el celular en la bici y chocó. Del golpe, del shock creo que él creyó que lo chocaron, pero no fue así. No hay ninguna camioneta que buscar”, expresó Vanesa con claridad y firmeza.
Según relató en el programa Mañana G que se emite por Jornada Radio, en las imágenes se observa cómo Maximiliano impacta contra la parte trasera de la camioneta, donde había un fierro. Tras el golpe, arregla la bicicleta y se va caminando para pedir ayuda y ser trasladado al hospital.
El joven sufrió graves lesiones en el rostro y fue intervenido quirúrgicamente. “A él lo operaron, salió todo bien, tiene un largo proceso por delante”, explicó su mamá, quien admitió que atravesó días de mucha angustia creyendo que su hijo había sido víctima de un conductor que se dio a la fuga.
“Como mamá traté de pedir ayuda, fui a pedir cámaras e inclusive anduve por la calle Corrientes buscando. Sentía mucha impotencia porque creía que había sido así”, contó.
Su voz mezclaba la obligación de aclarar lo ocurrido, incluso ante la intervención policial que se había puesto en marcha, con el dolor de enfrentar una situación compleja y un proceso de recuperación que será largo.
Vanesa agradeció el acompañamiento de la comunidad y de los medios de comunicación que difundieron el pedido inicial. “Quiero agradecer a toda la gente, a ustedes, a todos los medios que estuvieron ahí buscando una camioneta la cual no existía”, señaló.
Además, asumió públicamente la responsabilidad de aclarar los hechos.
“Como mamá yo creo que tengo que hacerme responsable de esto y avisar, porque es algo de no creer. Ya no busquemos una camioneta porque no fue así. Yo creo que de esto aprenderá, aprenderemos”, afirmó.
La mujer también dejó un mensaje que trasciende el caso particular y apunta a la seguridad vial. “Para los que andan en bicicleta, que no se confíen con las manos en el celular”, aconsejó, en referencia a un hábito cada vez más frecuente que puede tener consecuencias graves.
En medio de un contexto donde muchas veces cuesta reconocer errores, la actitud de Vanesa fue destacada por su franqueza. Mientras su hijo continúa recuperándose, ella eligió priorizar la verdad y cerrar una búsqueda que había generado preocupación en la comunidad.
