El Papa encabezó una misa en Florida, Uruguay, donde reconoció a madres, padres y abuelos como protagonistas de la transmisión de la fe.
La transmisión de la fe dentro de las familias fue uno de los ejes de la homilía del papa León XIV en la Catedral Basílica de Florida, Uruguay. Frente a la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres, convocó a mantener el acompañamiento a hijos y nietos, aun cuando se distancien de la práctica religiosa.
De acuerdo con Agencia NA, el Pontífice reconoció especialmente a las madres y abuelas que enseñaron las primeras oraciones y conservaron las creencias en sus hogares.
También se refirió a la preocupación de quienes ven que sus seres queridos dejan de asistir a misa. A través del ejemplo de Santa Mónica, transmitió un mensaje de paciencia y esperanza, y alentó a perseverar en el amor y la oración.
Al dirigirse a padres y abuelos, destacó la importancia del ejemplo cotidiano. Señaló que el respeto, la honestidad y la disposición a reconocer errores son parte de aquello que los adultos transmiten a las nuevas generaciones.
León XIV pidió además que la Iglesia se acerque a quienes tienen preguntas o se alejaron de Dios, mediante la escucha y el encuentro en los hogares.
La celebración incluyó una oración por las autoridades y los habitantes de Uruguay. Como cierre, el Papa anunció que depositaría una Rosa de Oro ante la imagen de la Virgen y renovó la consagración del país a su protección.
Fuente: Agencia NA.
