La nueva conexión marítima comercial proyectada entre Punta Arenas y las Islas Malvinas sumó un pedido de informes del diputado nacional Juan Pablo Luque. La ruta, impulsada por la Falkland Islands Development Corporation (FIDC) y la naviera chilena Easter Island Naviera, tiene previsto iniciar operaciones en noviembre.
En paralelo, este lunes y martes se realiza en Punta Arenas una ronda comercial con unos 40 representantes de las islas y entre 30 y 40 empresas chilenas, con el objetivo de generar acuerdos de abastecimiento y avanzar en la conexión marítima.

Luque reclamó al Gobierno nacional que informe qué gestiones realizó frente a ese proceso y cuestionó la falta de respuestas. “No pueden decir que no sabían”, afirmó.
El diputado también planteó: “Mientras el Gobierno Nacional anuncia sanciones y endurecimiento de las normas frente a quienes participan de actividades hidrocarburíferas no autorizadas en Malvinas, tenemos una ronda de negocios en Punta Arenas destinada a generar proveedores y consolidar una conexión marítima con las islas. El Gobierno tiene que explicar qué hizo para evitar que esa estructura se consolide”.
El pedido incluye consultas sobre las gestiones diplomáticas ante Chile, la intervención de Cancillería, Prefectura y Defensa y la eventual aplicación del Decreto 256/2010.
Sobre el alcance de la política argentina, Luque sostuvo: “La soberanía no se defiende solamente con discursos, comunicados o anuncios. También se defiende anticipándose, utilizando las herramientas legales disponibles y evitando que se consoliden mecanismos que fortalezcan la ocupación y la explotación de nuestros recursos. Por eso queremos saber qué hizo el Gobierno Nacional y, si no hizo lo suficiente, por qué no lo hizo”.
Además, pidió conocer si se analizó la posibilidad de que la ruta utilice una embarcación bajo otra bandera y cuál sería la interpretación jurídica del Gobierno sobre esa alternativa.
