Wanda Nara vuelve a estar en el ojo de la tormenta. Esta vez no por su vida amorosa ni por sus viajes de lujo, sino por un escándalo empresarial que la enfrenta a un emprendedor argentino.
Ramiro Rubio, dueño registrado de “Wanda Cosmetics” y “W Cosmetics”, la denunció por usurpación de marca. Según su versión, los nombres fueron creados en 2016 y formalmente registrados en 2021 “en honor a una exnovia llamada Wanda”. Pero cuando la empresaria lanzó su línea de cosméticos en 2021, él asegura que se trató de una violación a su propiedad intelectual.
“Ella usa mi marca, y su fama nos dejó sin clientes”, afirmó Rubio, que reclama USD 350.000 en concepto de daños.
Desde el entorno de la conductora, Ana Rosenfeld respondió tajante: “Wanda no violó ninguna ley. Quien está intentando aprovecharse es este señor. Usó la misma tipografía, las mismas bolsas y se hizo pasar por ella”.
Por ahora, la disputa seguirá en los tribunales, mientras el público se pregunta quién tiene realmente los derechos sobre “Wanda Cosmetics”.
