Un indignante episodio de inseguridad se vivió en las últimas horas en las inmediaciones del Gimnasio Municipal N° 3, donde delincuentes desvalijaron tres vehículos en pleno desarrollo de las actividades deportivas. Los damnificados, vecinos que asistían a sus rutinas de entrenamiento, se encontraron con una desagradable sorpresa al salir del establecimiento: a sus automóviles les habían robado los neumáticos.
El hecho provocó un profundo malestar entre los presentes. Según testimonios recolectados en el lugar, la zona se encuentra completamente desprotegida debido a la falta de iluminación en el patio y los alrededores del gimnasio. «Es muy oscuro el lugar. Ayer a la mañana, a las 6:30, nos avisaron que estaban robando los cables y nos quedamos sin luz», relató una vecina, quien además detalló que los delincuentes llegaron a derribar un poste de luz en el sector posterior.
Solidaridad entre vecinos ante la falta de respuestas
La situación obligó a los afectados a asistirse mutuamente en plena vía pública para intentar regresar a sus hogares. A uno de los vehículos le sustrajeron dos ruedas completas; gracias a la solidaridad de otros vecinos, el propietario logró conseguir auxilio y neumáticos prestados para poder movilizarse, aunque debieron lidiar con la falta de bulones para asegurar las llantas.
Como un detalle insólito, en el lugar del hecho los ladrones olvidaron una campera, la cual fue fotografiada por los vecinos como posible evidencia para las autoridades. «Es de terror, ya no hay respeto por nada. Roban porque quieren», manifestaron con impotencia.
Reclamos reiterados y pedido de cámaras de seguridad
Desde la comisión vecinal expresaron que la delincuencia en la zona es una constante y que los operativos policiales actuales no dan abasto. Recordaron que apenas la semana pasada, una vecina sufrió el robo de su bicicleta en la puerta de su casa en cuestión de segundos, sin que apareciera hasta la fecha.
«La gente viene a esparcirse un rato, a hacer ejercicio, y pasan estas cosas», lamentaron, remarcando que el personal del gimnasio cumple funciones de seguridad estrictamente dentro del edificio, dejando el exterior a merced de los delincuentes.
Ante este escenario, los residentes exigieron la presencia urgente del comisario de la jurisdicción y adelantaron que para la próxima semana esperan respuestas concretas por parte de las autoridades respecto a la instalación de cámaras de monitoreo y domos de seguridad para frenar el constante accionar delictivo en el barrio.
