Un paro nacional de todos los gremios marítimos mantiene paralizada a la flota pesquera argentina y afecta directamente la operatoria en el puerto de Rawson. Así lo confirmó Gustavo González, del PTE CAFACH, quien explicó que la medida de fuerza responde al rechazo de un artículo de la ley de reforma laboral.
La decisión sindical impidió que todas las embarcaciones que debían zarpar después de las 0 horas pudieran hacerlo. En el caso de Rawson, donde operan 88 barcos, la flota tenía prevista marea a las 6 de la mañana, pero esas salidas quedaron suspendidas. Las embarcaciones que habían salido antes del inicio del paro continúan trabajando, aunque a medida que regresan al puerto quedan detenidas hasta las 0 horas del viernes.
La medida tiene alcance nacional y compromete a todas las embarcaciones pesqueras del país. En Chubut, unas 20 a 25 embarcaciones que lograron salir antes del paro continúan en actividad, aunque ingresarán durante la marea de la tarde y noche y también quedarán paradas.
En paralelo al conflicto gremial, González trazó un balance de la temporada de langostino en Rawson. Según detalló, la producción se encuentra cerca de las 70.000 toneladas y estiman cerrar el año por encima de las 85.000 toneladas. Si bien no se alcanzará el récord del año pasado, cuando se lograron 106.000 toneladas, la cifra superará la media histórica del puerto, que suele ubicarse entre 60.000 y 80.000 toneladas. En términos de capturas, indicó que el sector logró normalizarse respecto de las proyecciones iniciales.
Sin embargo, el panorama no es completamente favorable. González advirtió que el sector atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos 15 años, principalmente vinculada a la comercialización. Señaló dificultades en la recepción de compra internacional, baja de precios, atraso cambiario y presión impositiva como factores que impactan en la rentabilidad. Según explicó, el problema no está en la producción sino en los costos y en la situación del mercado externo.
En relación con versiones oficiales sobre supuestas deudas acumuladas del sector pesquero con la provincia, González afirmó que no le constan notificaciones formales. Mencionó que públicamente se habló de un monto cercano a los 1.200 millones de pesos, pero consideró que ese número equivale prácticamente a lo que la flota genera en un mes de impuestos y que podría tratarse de obligaciones aún dentro del plazo de pago. Sostuvo que será un tema a resolver con la agencia de recaudación correspondiente.
Otro de los temas abordados fue la controversia política vinculada a una denuncia pública del dirigente sindical José Seveliche, quien afirmó que se habría intentado sobornarlo para frenar el inicio de clases. González calificó esa versión como “un absurdo de principio a fin” y aseguró que, según lo conversado con el asesor Gonzalo Carpintero —abogado que trabaja para la compañía—, la situación habría ocurrido exactamente al revés de lo que trascendió.
Indicó que en la reunión mencionada estuvieron presentes tres personas y que serán ellas quienes deban dar su versión. Confirmó además que Carpintero realizó presentaciones judiciales y que, de confirmarse que las acusaciones fueron infundadas, podría avanzarse con acciones penales. Señaló que el tema generó un fuerte impacto político y mediático y expresó su deseo de que, una vez esclarecido, quienes hayan emitido acusaciones públicas también se pronuncien.
Finalmente, González manifestó que espera que este escenario no afecte la relación entre el sector pesquero y el Gobierno provincial. Subrayó que la actividad es clave para la economía de Chubut y que tanto empresarios como autoridades deben actuar con madurez priorizando los intereses colectivos.
Mientras el paro marítimo mantiene en pausa a la flota pesquera nacional, el sector combina una temporada productiva en términos de capturas con un complejo contexto económico y comercial que pone en tensión la sostenibilidad de la actividad.
