Si el clima ya es impredecible, ahora podría serlo aún más. Trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) iniciaron un paro total tras confirmarse el despido de 240 empleados civiles antes del 10 de abril.
La medida, impulsada por el Ministerio de Defensa, deja al organismo con apenas 500 trabajadores operativos, muy lejos de los 1.200 que se necesitan para funcionar con normalidad.
🌪️ Menos gente, más riesgo
El recorte pega de lleno en estaciones meteorológicas de todo el país y en la sede central. ¿El problema? Sin personal suficiente, la toma de datos en tiempo real se vuelve cada vez más limitada.
Desde el sector advierten que esto genera “puntos ciegos” en el mapa climático: zonas sin información precisa, lo que impacta directamente en la calidad de los pronósticos.
✈️ Alarmas en aviación y alertas
Uno de los puntos más sensibles es la seguridad aérea. El SMN es clave para registrar visibilidad y viento en aeropuertos. Sin esos datos, despegar o aterrizar se vuelve más riesgoso.
Además, el sistema de alertas tempranas (tormentas, granizo, olas de calor) podría quedar debilitado. Traducido: menos margen para anticiparse a fenómenos extremos.
🌾 Golpe al campo y efecto global
El impacto también llega al agro, que depende de datos precisos para planificar siembras y cosechas.
Y no queda ahí: Argentina aporta información a la red meteorológica mundial. Con menos estaciones activas, los modelos climáticos globales también pierden calidad.
🚨 Conflicto abierto
Por ahora, los trabajadores siguen en estado de alerta y movilización, esperando una respuesta oficial que frene los despidos.
Mientras tanto, el pronóstico es uno solo: conflicto asegurado.
Fuente: NA
