Referentes del sector pesquero de Chubut volvieron a reclamar al Gobierno Nacional una reducción de la presión fiscal sobre las exportaciones de langostino, al advertir un escenario complejo para sostener la actividad.
Gustavo González, presidente de la Cámara de la Flota Amarilla del Chubut, cuestionó que la pesca no reciba el mismo trato que otros sectores como el campo o el petróleo. “Necesitamos bajar la presión fiscal. Hoy el Estado está ausente y la actividad se sostiene por el esfuerzo de trabajadores y empresas”, sostuvo.
El dirigente reconoció que la temporada comenzó por debajo de lo esperado y estimó que las capturas rondarán entre 60.000 y 80.000 toneladas, lejos del récord del año pasado. A esto se suma la caída en la comercialización a nivel internacional.
En la misma línea, Agustín de la Fuente, de la CAPIP, remarcó que el langostino paga retenciones y un 12% de arancel para ingresar a la Unión Europea, pese a los avances en acuerdos comerciales. El sector insiste en obtener los mismos beneficios fiscales que ya recibieron otras actividades productivas.
F
