La presencia de pumas en la Meseta de Chubut genera preocupación entre los productores rurales. Liliana Fernández, propietaria del establecimiento Don Ángel junto a sus hermanos, denunció que los ataques del depredador provocaron la muerte de cientos de animales y advirtió sobre el futuro de la actividad.
Según relató, el año pasado perdieron 200 ovejas y otros campos vecinos quedaron prácticamente sin animales. Los ataques ocurren incluso dentro de los corrales y cerca de las viviendas. También murieron chivas preñadas y corderos.
“Yo respeto la vida de los pumas, pero, ¿quién respeta la vida de las ovejas?”, reclamó Fernández, quien pidió la intervención de las autoridades competentes.
La familia realiza recorridas nocturnas con reflectores para ahuyentar a los animales, pero las medidas no alcanzan. La productora aseguró que la situación afecta a numerosos establecimientos de la zona.
“Si esto no se frena, los campos se van a vaciar de hacienda y los precios se van a disparar por falta de animales para la faena”, advirtió.
Por último, pidió soluciones urgentes para evitar que la depredación siga comprometiendo la producción de carne y lana en la Meseta.
Fuente: Diario Jornada
