La ciudad de Puerto Madryn vivió una jornada cargada de simbolismo este 24 de marzo con la denominación de una calle en homenaje a las Abuelas de Plaza de Mayo, en un acto que combinó emoción, memoria y un fuerte mensaje hacia el presente.
Fernando Sandoval, integrante de H.I.J.O.S. Nodo de la Red por el Derecho a la Identidad, repasó su historia personal atravesada por la dictadura: la desaparición de sus padres y el reencuentro con su hermano, que había sido apropiado.
“Es un momento que marca un hito en Puerto Madryn y también en la Argentina”, expresó Sandoval, al destacar la importancia de que una calle lleve el nombre de las Abuelas. “No por una cuestión de exclusividad, sino porque merecen este reconocimiento y mucho más”, agregó.

“La búsqueda sigue”, afirmó, al tiempo que llamó a continuar el legado de las Abuelas y a sostener el trabajo por la identidad.
En ese sentido, recordó que la reconstrucción de la verdad fue posible gracias a los testimonios y a los juicios por delitos de lesa humanidad, aunque subrayó una deuda pendiente: “Justicia que mi familia y los 30.000 no tuvieron”.
“Nos guían sentimientos de amor, no tenemos odio. Sí estamos dolidos, nos da bronca no tener a nuestros seres queridos y a los nietos y nietas que faltan restituir”, manifestó.
Actualmente, las Abuelas de Plaza de Mayo lograron recuperar más de 140 identidades, aunque aún restan cientos de casos por resolver.
“La verdad completa va a llegar cuando aparezcan todos los nietos y sepamos dónde están los 30.000 desaparecidos”, concluyó el referente de H.I.J.O.S
Fuente: Radio 3 cadena patagonia
