La Justicia rechazó el pedido de arresto domiciliario para F.G, uno de los imputados por el crimen de Mario Giannóbile ocurrido en Rawson. La jueza de garantías Eve Ponce resolvió que García continúe detenido en el Instituto Penitenciario Provincial, tras oponerse el fiscal general Leonardo Cheuquemán y considerar que persisten riesgos procesales.
F.G está imputado por homicidio triplemente agravado, una figura penal que prevé la posibilidad de prisión perpetua. El pedido de morigeración de la detención fue presentado por su abogada defensora, pero no prosperó debido a la gravedad del hecho y a la conducta previa del acusado.
Durante la audiencia estuvieron presentes la madre y la hermana del imputado, quienes se ofrecieron para garantizar el arresto domiciliario en la vivienda de la madre. Sin embargo, la jueza Ponce fue contundente al rechazar esa alternativa.
“Las mismas personas que ahora quieren garantizar el arresto domiciliario, son las mismas que lo ayudaron en el tiempo que estuvo prófugo”, sostuvo al fundamentar su decisión.
La magistrada coincidió con los argumentos del fiscal Cheuquemán, quien remarcó que F.G intentó eludir a la Justicia, incluso llegando a confeccionar documentación falsa a nombre de “Mauricio Monzón”. Al momento de su detención, realizada en Buenos Aires junto a Fabián Sampietro, García llevaba un documento a nombre de “Mario Germán Monzón”.
Según se expuso en la audiencia, F.G se fue de Trelew el 12 de noviembre con destino a San Rafael, Mendoza, cuando aún no pesaba sobre él un pedido formal de captura. Durante ese tiempo mantuvo contacto con su madre, quien además le transfería dinero. Las escuchas telefónicas incorporadas a la causa reflejaron que ambos conocían la existencia del pedido de captura y los intentos por mantenerse oculto.
Al momento de resolver, la jueza Ponce destacó la “violencia inusitada” del hecho investigado, la inexistencia de nuevos elementos que modifiquen la teoría del caso y el vínculo personal entre los tres imputados: Francisco García, el capitán de barco César Fresco y el ex presidiario Fabián Sampietro. Todo ello, sumado a la gravedad de la imputación, refuerza el riesgo de fuga en caso de concederse el arresto domiciliario.
De acuerdo con la investigación encabezada por el fiscal general Cheuquemán, Mario Giannóbile fue asesinado el 20 de octubre en una vivienda ubicada sobre Embarcación Monte León, en Playa Unión, donde convivía desde hacía diez días con César Fresco, también imputado en la causa.
Ese día, en horas de la tarde, Sampietro y F.G llegaron al lugar a bordo de una Volkswagen Saveiro, luego de retirar una red de la Cooperativa Trabajo y Libertad, presidida por Sampietro. Los cuatro hombres se conocían y mantenían un vínculo de confianza, pero la situación derivó en un ataque brutal.
Según la reconstrucción fiscal, Giannóbile fue golpeado de manera indefensa con una pala, un atizador y una llave cruz. Sufrió múltiples golpes, fractura de maxilar, hematomas y escoriaciones en distintas partes del cuerpo. Luego fue atado de pies y manos y asesinado por estrangulamiento.
Tras el crimen, Fresco se retiró del lugar en su Ford Ranger. En tanto, Sampietro y F.G acomodaron el cuerpo en posición fetal, lo envolvieron en una manta, lo cubrieron con la red y lo trasladaron hasta la zona de Caras Talladas, en Playa Magagna, donde arrojaron el cadáver al mar desde un acantilado.
