La ciudad de Allen, en Río Negro, vive horas de angustia e intensa búsqueda tras un dramático incidente ocurrido este domingo por la tarde en el peligroso sector de El Arroyón, conocido como La Puntilla.
El protagonista es un hombre de 34 años que, en un acto de puro heroísmo, se lanzó sin dudar a las turbulentas aguas para salvar la vida de su hijo, que estaba siendo arrastrado por la corriente y pedía ayuda.
Según el relato de los testigos, el padre logró empujar al menor fuera de peligro, quien fue rescatado con vida. Sin embargo, el destino fue trágico para el adulto: no pudo salir del agua y fue inmediatamente llevado por la fuerte correntada.
Búsqueda desesperada y zona prohibida
Tras la alerta, se desplegó un operativo masivo que se extendió hasta las últimas horas de luz, con la participación de Bomberos Voluntarios y Defensa Civil, quienes trabajan en «distintos puntos del curso del agua».
La tragedia pone nuevamente en el ojo de la tormenta la falta de responsabilidad en zonas prohibidas. Desde el municipio se recordó que el sector de El Arroyón no está habilitado para actividades recreativas debido a su peligrosidad. El Director de Defensa Civil, Omar Martín, subrayó que el balneario municipal permanece cerrado por la falta de servicio de guardavidas, aumentando el riesgo en sectores no autorizados como La Puntilla.
Mientras cae la noche, familiares, amigos y vecinos permanecen junto al río, con el corazón en un puño, aferrados a la esperanza de un milagro, en medio del despliegue policial y la dura realidad de un río que ya demostró ser mortal.
