La reforma laboral del gobierno de Javier Milei entró en su semana más caliente. La Libertad Avanza activó negociaciones contrarreloj con bloques aliados para lograr dictamen y sanción antes de fin de año, mientras la CGT y la CTA ya anunciaron una marcha para frenar la iniciativa.
La encargada de la rosca es Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario, quien dialoga con senadores del PRO, la UCR y representantes provinciales para evitar que el peronismo estire el debate en comisiones.
El plan oficial es claro: conformar comisiones afines este martes, debatir la reforma laboral durante miércoles, jueves y viernes, firmar dictamen y llevarla al recinto junto con el Presupuesto 2026.
El problema es el número. LLA tiene 21 senadores y necesita 37 votos. Algunos gobernadores peronistas aliados dudan en acompañar una ley que modifica de fondo la Ley de Contrato de Trabajo y el sistema sindical, un terreno donde la CGT no negocia.
En paralelo, el peronismo busca sumar siete voluntades para bloquear la ley y apuesta a la presión callejera como factor decisivo.
El Congreso se prepara así para una semana de cabildeo político, protestas y definiciones clave sobre el futuro del mercado laboral argentino.
Fuente: NA
