La tercera edición de Octubre sin Plástico reunió a más de 2.300 estudiantes de 66 cursos. La alumna de la Escuela N.º 714 contó cómo se organizó la comunidad para juntar el material y celebrar el premio.
La tercera edición de la campaña Octubre sin Plástico superó las expectativas y convocó a 39 establecimientos educativos de Trelew, que reunieron casi ocho toneladas de plástico para su reciclado. La iniciativa contó con la participación de más de 2.300 estudiantes de 66 cursos.
La secretaria de Ambiente de la Municipalidad, Erica Colombani, destacó el alcance de la propuesta y explicó que el material recolectado será destinado a Reciclam Patagónico, donde se utilizará como materia prima para nuevos productos.
En esta edición, los estudiantes recibieron como parte de los premios bancos fabricados con madera plástica reciclada. Según explicó Colombani, la campaña busca que los chicos y sus familias comprendan que los residuos pueden tener otro destino y convertirse en nuevos materiales, en lugar de terminar en calles, plazas o terrenos baldíos.
El esfuerzo de la Escuela N.º 714
Una de las instituciones ganadoras fue la Escuela N.º 714 Julio Cortázar. Una de sus estudiantes contó la emoción que significó obtener el primer premio y explicó que lograron una diferencia de 200 kilos respecto de otra escuela participante.
“Trabajamos una banda con los chicos. En las últimas dos semanas le metimos re ganas”, relató.
Para alcanzar esa cantidad, los estudiantes salieron a buscar plástico por las calles y el centro de la ciudad. También reunieron materiales en sus casas, recorrieron un descampado cercano y pidieron colaboración a las familias, que aportaron distintos elementos, entre ellos cajones de plástico.
La joven destacó especialmente el acompañamiento de una portera, Rosita, que les facilitaba el acceso a un baño que estaba fuera de uso y que utilizaron para guardar todo lo recolectado. También reconoció el apoyo de una docente que los alentaba a continuar juntando material incluso cuando sentían que avanzaban poco.
Para la estudiante, el premio tiene un significado especial porque está transitando su último año en la institución y no tendrán viaje de egresados. Por eso, describió la experiencia como una oportunidad para compartir un viaje con sus compañeros y disfrutar juntos el logro.
Una campaña que busca generar conciencia ambiental
Colombani señaló que la participación no se limitó a los estudiantes, sino que también involucró a directivos, docentes, familiares, abuelos, tíos y vecinos.
Además, remarcó que la educación ambiental es un proceso que requiere continuidad y que las experiencias de este tipo permiten incorporar nuevos hábitos desde edades tempranas.
La funcionaria consideró que la campaña representa un punto de partida para futuras ediciones y una oportunidad para que más instituciones se sumen a la propuesta.
