Un hombre quedó detenido con prisión preventiva en Trelew tras ser imputado por una serie de hechos reiterados en un contexto de violencia de género, luego de una audiencia de control de detención en la que se expusieron múltiples episodios que evidencian un patrón de agresividad y amenazas.
Se trata de Pablo “El Chavo” Ferreyra, quien fue acusado por episodios reiterados que derivaron en una audiencia de control de detención. Allí, el juez Marcos Nápoli resolvió la apertura de la investigación y dispuso la prisión preventiva por el plazo de tres meses.
La medida fue dispuesta por el juez Marcos Nápoli, quien intervino tras los allanamientos solicitados por el Ministerio Público Fiscal, en los que además de secuestrarse elementos de interés para la causa, se concretó la detención del imputado, identificado como P.E.F.
Durante la audiencia, las fiscales generales Griselda Encina y Claudia Ibáñez detallaron los hechos más recientes, ocurridos el pasado 15 de marzo cerca de las 5:40. Según expusieron, el acusado se presentó en la vivienda de su ex pareja pese a tener vigente una orden de prohibición de acercamiento dictada el 22 de febrero por la jueza Ivana González.
En esa oportunidad, el imputado saltó rejas y forzó una puerta para ingresar al domicilio, donde provocó desorden. Al no encontrar a la mujer, se dirigió a la casa lindante donde reside la madre de la víctima. Allí, en presencia de ambas y de la hija en común de tres años, profirió amenazas como “salí o te voy a prender fuego” y “busco un fierro y te mato”, al tiempo que rompía vidrios con escombros y dañaba el parabrisas del vehículo de la mujer.
Las fiscales también incorporaron un hecho previo ocurrido el 20 de febrero de 2026, cuando la víctima le manifestó su intención de separarse. Según la acusación, el imputado reaccionó de manera violenta, golpeándola en el rostro —en ojo y nariz— y agrediéndola con un perchero, además de amenazarla de forma constante. Las lesiones fueron constatadas posteriormente y encuadradas como lesiones leves agravadas por el vínculo en contexto de violencia de género, en concurso real con amenazas. A raíz de ese episodio se dispuso la prohibición de acercamiento.
A pesar de esa medida judicial, se comprobó que el 1 de marzo el imputado continuó con las amenazas a través de mensajes y audios enviados a la madre de la víctima, en los que advertía frases intimidantes como “me están haciendo la guerra, se les pudrió todo”, además de indicar que se acercaría a buscar a su hija. También se incorporaron mensajes de la mujer a la policía solicitando ayuda.
La calificación legal incluye desobediencia, violación de domicilio, daños —en dos hechos— y amenazas en concurso real, todo enmarcado en violencia de género. Desde la Fiscalía se argumentó el riesgo de fuga y la gravedad de los hechos, sumado a los antecedentes del imputado, que evidencian reiteración de conductas violentas.
En ese sentido, se recordó que el acusado cuenta con condenas previas: en julio de 2018 recibió tres años de prisión por portación de arma de guerra, violación de domicilio y amenazas; en diciembre de 2010 fue condenado a tres años y seis meses por lesiones leves, amenazas y desobediencia en contexto de violencia de género; y en mayo de 2025 fue condenado a un año de prisión por atentado contra la autoridad agravado por el uso de arma.
Con estos elementos, el Ministerio Público Fiscal solicitó la prisión preventiva por seis meses mientras avanza la investigación. Sin embargo, la defensa no presentó objeciones ni a los hechos ni a la medida de coerción, por lo que el juez resolvió hacer lugar parcialmente al pedido y dictó la prisión preventiva por el plazo de tres meses, al considerar que la causa podría elevarse a juicio en un tiempo menor.
Asimismo, se dispuso la apertura de la investigación por el plazo legal correspondiente, en el marco de una causa que continúa en etapa de instrucción.
