Con la aprobación de la Tarifaria Fiscal 2026, el intendente Gerardo Merino se despide de 2025 con otro impuestazo municipal, con subas que superan el 200% en sectores clave.
Detrás de este tarifazo no hay magia ni automatismo: hay nombres y apellidos, y vaya a saber qué otros favores poco claros. Porque la ordenanza no se aprobó sola.
La aprobación del impuestazo se selló con los votos de los concejales oficialistas Leonardo Ferrelli, Claudia Solís, Rubén Cáceres, Vanesa Panellao, Martín Luna y la presidenta del Concejo, Claudia Monají: seis manos levantadas que alcanzaron para que el proyecto del Ejecutivo avanzara. Recuerden esos nombres. El intendente, con su muerte política decretada por los trelewenses, no dudó en arrastrar a sus lacayos que ocupan bancas en el Concejo al mismo cementerio político.

Mientras tanto, el sueldo de Merino se dispara a más de $12 millones mensuales, según los propios parámetros fijados por el municipio y los relevamientos periodísticos recientes. Es decir: un esquema en el que el intendente y la planta política se blindan con sueldos millonarios, mientras la misma gestión impulsa un tarifazo que castiga con aumentos del 90%, 200% o más a vecinos, comercios y pymes.
De qué impuestazo hablamos.
La nueva Tarifaria Fiscal 2026, según los propios resúmenes técnicos y crónicas legislativas, trae:
Recolección de residuos domiciliarios
- Aumentos del orden del 94% en 19 barrios, con más de 16.500 inmuebles afectados.
- Suba del valor del módulo y aumento del número de módulos.
- Recortes de servicio: de diario a días alternos en la mayoría de esos barrios.
Comercio e industria
- Nuevas categorías de “grandes generadores” con subas que llegan hasta el 220% para comercios como sanatorios, clínicas, mayoristas, distribuidoras y grandes superficies.

Impuesto Automotor
- Cambio de la base: se pasa de la valuación histórica de DNRPA a la de ACARA, que puede ser hasta 168% más alta, y se le suma un 5% extra. El resultado práctico: vehículos que en 2025 pagaban X, en 2026 pueden encontrarse con incrementos de más del 150% en muchos casos.
Ingresos Brutos e Inmobiliario
- Fuerte suba en el mínimo de Ingresos Brutos y en fondos específicos (como pavimento y otros servicios), en una ciudad que arrastra una incobrabilidad alta en inmobiliario y automotor.
Todo esto en una Trelew con indicadores oficiales de desocupación de dos dígitos y una caída sostenida de la actividad comercial.
Lo de Merino en términos de ineptitud no tiene precedentes recientes, una muestra de su total desconexión con la realidad de Trelew. ¿Y ese presupuesto 2026, varado en comisión como un barco hundido, que fanfarronea con $97.500 millones pero arrastra un 43% de morosidad en inmobiliario y un obsceno 55% en automotor? Lamentable por donde se mire.

Con este impuestazo, la rebelión fiscal está a la vuelta de la esquina: muchos vecinos van a tener que elegir entre cubrir las necesidades básicas o seguir aportando al insaciable bolsillo de Merino y sus secuaces.
El futuro político de Gerardo Merino hace rato se esfumó: es difícil encontrar algún vecino de Trelew dispuesto a volver a confiarle su voto. La pésima gestión de su mandato ya fue parcialmente juzgada en las urnas hace un par de meses, y la muestra es el humillante cuarto lugar obtenido en las últimas elecciones. El intendente paseó por toda la provincia y por los barrios de Trelew de la mano de Ana Clara Romero, y ambos obtuvieron en Trelew el peor resultado de la provincia.
Con información propia y el aporte de www.madrynahora.com
