Un informe técnico interno advierte una situación ambiental gravísima en Trelew: la planta de tratamiento del CORFO ubicada en el Parque Industrial está obsoleta e inoperante desde hace más de 20 años, y lo único que funciona es un desarenado básico totalmente insuficiente para los efluentes industriales que recibe. Es decir, el tratamiento real no existe, y los residuos de origen lanero y pesquero terminan circulando por el sistema sin ningún proceso que reduzca su carga contaminante.
El documento expone que las lagunas ubicadas a 7 kilómetros, presentadas durante años como “lagunas de maduración”, en realidad no cumplen ninguna función depuradora: son simples piletas de evaporación y disposición final de efluentes crudos. El agua llega tal como sale de las industrias, sin depuración previa, acumulando contaminantes que impactan directamente en el ecosistema del humedal del norte de la ciudad.
El informe también señala una práctica conocida y reiterada: cuando el sistema falla, se vierten efluentes en terrenos adyacentes, sin protocolos de contingencia ni medidas para contener el daño ambiental. Además, se detalla que las industrias realizan apenas “un bajo pretratamiento”, delegando al CORFO la responsabilidad de un proceso depurador que, en la práctica, no existe.
La combinación de una planta inactiva, lagunas sin capacidad de tratamiento y descargas crudas genera un riesgo de recurrencia permanente de episodios como los derrames recientes. Pero, más grave aún, implica un impacto ambiental sostenido y silencioso: las lagunas reciben efluentes sin tratar incluso en “condiciones normales”, contaminando suelos, aguas y fauna.
El informe concluye que la situación representa una amenaza directa para la salud pública debido al potencial de contaminación microbiológica y química en un área cercana a zonas urbanas. Mientras no se repare o modernice el sistema, Trelew seguirá expuesta a nuevos incidentes y a un deterioro ambiental cada vez más profundo.
