Un fuerte choque ocurrido este jueves en el barrio INTA de Trelew derivó en un violento intento de linchamiento, agresiones al personal policial y un operativo anti-tumulto que se extendió hasta entrada la noche. El hecho ocurrió alrededor de las 23:20 del 14 de noviembre, cuando efectivos de la Subcomisaría INTA escucharon un estruendo proveniente de la calle Daleoso y acudieron de inmediato.
Al llegar, los uniformados encontraron un vehículo con importantes daños frontales y una motocicleta que circulaban en sentidos opuestos por la misma arteria. De acuerdo con la información oficial, ambas unidades impactaron de forma frontal y el motociclista salió despedido, cayendo con violencia sobre la cinta asfáltica. El joven sufrió una fractura expuesta en la pierna izquierda, por lo que fue asistido de urgencia.
Mientras los policías resguardaban al conductor del auto y lo trasladaban a pie hasta la Subcomisaría para evitar agresiones, un grupo de vecinos comenzó a reunirse y exigir que el hombre saliera “para golpearlo”, según relataron fuentes de la fuerza. La tensión escaló rápidamente: los vecinos empezaron a arrojar piedras, causando daños y poniendo en riesgo la integridad del personal.

En medio del caos, dentro de la dependencia ocurrió otro episodio de extrema gravedad. El conductor del automóvil —que presentaba signos evidentes de intoxicación— atacó sin motivo al policía de guardia, lo sujetó por el cuello desde atrás y trató de asfixiarlo mientras intentaba arrebatarle su arma reglamentaria. Según el parte policial, el agresor amenazó con “matar a todos afuera”.
Tras un forcejeo que terminó con daños en un vidrio y una pared de durlock, el efectivo logró reducir al hombre y colocarle las esposas de seguridad. Minutos después, móviles de distintas comisarías acudieron en apoyo, pero fueron recibidos nuevamente con pedradas por parte de los vecinos, situación que obligó al uso de escopetas con cartuchería anti-tumulto (AT) para dispersar a la multitud y restablecer el orden.
El vehículo y la motocicleta quedaron secuestrados, mientras que personal de la Agencia Provincial de Seguridad Vial intentó realizar el test de alcoholemia al conductor, quien se negó. Fue trasladado al hospital para certificar lesiones y posteriormente alojado en la Comisaría Primera.
Este tipo de episodios, cada vez más frecuentes en distintos puntos de la provincia según estadísticas del Ministerio de Seguridad, ponen el foco en el aumento de hechos violentos posteriores a siniestros viales, generalmente asociados al consumo de alcohol y estupefacientes. Especialistas en seguridad vial advierten que la combinación de alta velocidad, conducción bajo efectos de sustancias y reacciones comunitarias descontroladas generan un escenario de riesgo tanto para víctimas como para fuerzas de seguridad.
Las autoridades recomendaron mantener la calma en situaciones de emergencia y recordar que la intervención policial y médica es clave para preservar la integridad de todas las personas involucradas, evitando que los siniestros deriven en hechos de violencia colectiva.
