Un estudio internacional advirtió que entre el 15% y el 18% de la energía eléctrica distribuida en Argentina no llega a cobrarse debido a robos, conexiones clandestinas y fraudes en el sistema.
El informe fue realizado por organismos regionales vinculados al sector energético y ubica al país levemente por encima del promedio latinoamericano en pérdidas no técnicas de electricidad.
Las irregularidades incluyen conexiones ilegales, manipulación de medidores y otras maniobras que impiden que las distribuidoras puedan facturar la energía consumida.
Según los investigadores, América Latina pierde alrededor de 16.600 millones de dólares al año por este problema, uno de los principales desafíos económicos de los sistemas eléctricos de la región.
El trabajo también advierte que las pérdidas no solo afectan a las empresas, sino que terminan repercutiendo indirectamente en los usuarios que pagan sus facturas, ya que parte de esos costos se trasladan al sistema tarifario.
Argentina aparece en una posición intermedia dentro del ranking regional. Mientras algunos países mantienen pérdidas cercanas al 25%, México logró reducirlas a poco más del 10%, uno de los niveles más bajos de América Latina.
Fuente: Ámbito
