Chubut

Misión Submarina: arranca un monitoreo oceanográfico sin precedentes en Puerto Madryn

A 20 metros de profundidad y equipado con sensores internacionales, un dispositivo de alta tecnología registrará variables marinas inéditas durante un año entero. Un avance clave para entender el cambio climático en la Patagonia.

En el silencio de las profundidades del Golfo Nuevo, a unos cuatro kilómetros de la costa de Punta Loma, acaba de comenzar una misión científica sin precedentes. Se trata del fondeo de un «Lander», una imponente estructura de aluminio fabricada en los astilleros de Tandanor que, cargada con sensores de origen noruego y canadiense, se convertirá en los ojos y oídos de la ciencia argentina bajo el agua.

Este dispositivo no es un equipo cualquiera; es una plataforma de observación integral que permitirá medir, de forma simultánea y durante 400 días seguidos, corrientes marinas, oleaje, turbidez, oxígeno, pH, temperatura y salinidad. La logística para su instalación requirió el apoyo del buque «Tango» de la Prefectura Naval Argentina, dada la robustez necesaria para soportar las condiciones del lecho marino.

Un año de datos reveladores

Hasta hoy, los registros sobre el comportamiento del golfo eran parciales. Según los expertos del CENPAT, si bien se conocía la temperatura del agua, la posibilidad de obtener una base de datos continua sobre corrientes y olas durante un año completo es un hito para la oceanografía local.

«Es la primera vez que contaremos con registros de tantas variables durante un período tan extenso», destacan los investigadores. Esta información no solo servirá para entender la salud actual del ecosistema, sino que es una pieza fundamental para el rompecabezas del cambio climático. Conocer cómo varían estas condiciones a largo plazo permitirá predecir escenarios futuros y proteger mejor nuestra biodiversidad.

Ciencia aplicada y futuro

El impacto de esta misión va más allá de los laboratorios. La precisión de los datos que arroje el Lander será vital para:

  • Estudios biológicos: Complementar investigaciones sobre la dinámica de especies marinas.

  • Decisiones políticas: Brindar herramientas robustas a las autoridades para la gestión del ambiente costero.

  • Desarrollo tecnológico: Proveer información de alto valor para empresas e instituciones interesadas en la dinámica del mar.

Este esfuerzo se enmarca en la Red de Observación del Mar Argentino (ROMA) y el programa nacional Pampa Azul, que busca conectar diversos nodos de monitoreo desde el Río de la Plata hasta la Antártida. Con este «espía» submarino, Puerto Madryn se consolida como un punto estratégico para la ciencia soberana en el Atlántico Sur.

Fuente de información: CONICET

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