La hidatidosis, una enfermedad parasitaria frecuente en la Patagonia, suele estar vinculada a perros y ganado. Sin embargo, en Trelew se detectó un caso poco común en un gato doméstico, lo que encendió alertas.
La médica veterinaria Valentina Bengochea diagnosticó la enfermedad en un felino de 4 años que presentaba el abdomen muy inflamado. Durante una cirugía compleja, le extrajeron casi 2 kilos de quistes que afectaban su respiración.
El gato vivía en una zona de chacras, en contacto con perros y ovejas. El contagio ocurre al ingerir huevos del parásito Echinococcus granulosus, presentes en las heces de perros infectados. En los felinos, puede darse al lamerse o consumir pasto contaminado.

La especialista advirtió que estos casos podrían estar subdetectados, ya que los gatos suelen recibir menos controles veterinarios. Además, señaló que pueden funcionar como “indicadores” de la presencia del parásito en el ambiente.
Tras la confirmación, se activaron controles sanitarios y se enviaron muestras para análisis. La hidatidosis es una enfermedad de notificación obligatoria y también afecta la producción en la región.
Para prevenirla, recomiendan desparasitar perros, evitar que consuman vísceras crudas y reforzar la higiene.
El gato, llamado “Piñata”, fue adoptado por la clínica y se utiliza para generar conciencia sobre esta enfermedad.
