Otra vez la misma historia: los salarios subieron en febrero, pero no lo suficiente. El aumento fue del 2,4%, mientras que la inflación llegó al 2,9%.
Con este resultado, ya son cuatro meses seguidos en los que el bolsillo pierde contra los precios.
El único que zafó fue el sector informal, donde los ingresos subieron un 4,6% y lograron ganarle al IPC.
En cambio, los trabajadores registrados siguen complicados: el sector privado formal aumentó 1,6% y el público 2,3%, ambos por debajo de la inflación.
En lo que va del año, los salarios acumulan un 5% de suba, pero todavía no alcanza para recuperar lo perdido.
Fuente: NA
