Un extenso operativo de la Fiscalía de Puerto Madryn llevó alivio a los pobladores de la meseta chubutense tras una serie de intervenciones directas en conflictos territoriales y casos de abigeato. Bajo la coordinación del funcionario Mauricio Baigorria, una comisión policial y judicial recorrió un total de 1.869 kilómetros, conectando parajes rurales que exigían presencia estatal ante el aumento de delitos contra la propiedad.
Resultados clave: Tierras recuperadas y lucha contra el abigeato
El despliegue, que incluyó localidades como Telsen, Gan Gan, Gastre, Laguna Fría y Chacay Oeste, no fue solo una recorrida de rutina. El hito más importante fue un allanamiento que permitió la restitución de un predio de aproximadamente 4.000 hectáreas que se encontraba usurpado, devolviendo la posesión legal a sus dueños originales.
Además de la recuperación de las tierras, la justicia logró:
Recuperación de ganado: Se hallaron numerosos animales que habían sido denunciados como robados.
Secuestro de armas de fuego: Elementos clave en investigaciones por amenazas y abigeato (robo de ganado), un problema persistente que afecta la economía de los pequeños productores de la zona.
Relevamiento directo: Entrevistas cara a cara con vecinos para agilizar denuncias que, por la distancia geográfica, suelen quedar estancadas.
Gastre: Respuesta al reclamo por el basural a cielo abierto
Más allá de los delitos rurales, el equipo judicial intervino en un foco de conflicto ambiental en Gastre. Vecinos de la localidad venían denunciando la falta de gestión en un basural a cielo abierto, un riesgo sanitario latente en la estepa. Las diligencias realizadas buscan presionar por una solución definitiva a un reclamo que, hasta ahora, no había tenido respuestas oficiales.
¿Por qué es vital este operativo para el interior de Chubut?
En la inmensidad de la meseta, la llegada de la Fiscalía representa un acto de soberanía jurídica. A menudo, el «delito rural» queda invisibilizado por la falta de recursos logísticos. Este despliegue demuestra que la Policía del Chubut y el Ministerio Público Fiscal pueden trabajar en conjunto para frenar la inseguridad en los campos, un factor que muchas veces empuja al abandono de los establecimientos rurales y al éxodo hacia las ciudades.
La presencia en territorio permitió no solo recolectar pruebas, sino también brindar contención a familias que conviven con la amenaza del robo de sus animales, su principal sustento de vida.
