El insólito hecho ocurrió el viernes por la tarde en la calle Irigoyen. El delincuente sustrajo el mobiliario de un local de comidas y, tras un rápido rastrillaje policial, fue capturado in fraganti a pocas cuadras ofreciendo el botín.
Un insólito intento de robo terminó con un hombre detenido el viernes por la tarde en la zona sur de Trelew. El implicado ingresó a un comercio gastronómico, se llevó una silla a plena luz del día y, a las pocas cuadras, decidió entrar a una conocida heladería con la firme intención de comercializar el elemento robado entre los clientes y empleados.
El hecho se registró alrededor de las 19:00 horas en la calle Irigoyen al 1600, donde funciona el local «Cruasan». Según informaron fuentes policiales, el delincuente aprovechó un descuido del propietario para apoderarse de una silla del interior del local y darse a la fuga rápidamente a pie.
Tras percatarse del faltante, el comerciante alertó de inmediato al Comando Radioeléctrico. Una comitiva de la Comisaría Seccional Cuarta se trasladó al lugar y, tras obtener la descripción física del sospechoso, inició un intenso rastrillaje por las inmediaciones para dar con su paradero.
La búsqueda dio sus frutos a escasos 200 metros del lugar del hecho. Los uniformados ingresaron a la heladería «Los Amores», ubicada sobre la misma avenida, y sorprendieron al sospechoso de 30 años en pleno intento de venta del mobiliario sustraído.
En el lugar intervino el personal de la División Policía Científica para realizar las pericias correspondientes sobre el elemento recuperado. Tras culminar las tareas de rigor, las autoridades restituyeron la silla a su legítimo dueño. En tanto, por disposición de la fiscalía de turno, el detenido fue trasladado a la dependencia policial, donde quedó alojado a la espera de la audiencia de control de detención por el delito de hurto en grado de tentativa.
