Con la llegada de las bajas temperaturas, la Dra. Sofía Testino remarcó la importancia de revisar los artefactos del hogar, mantener la ventilación permanente y acudir de inmediato a la guardia ante dolores de cabeza o náuseas en el grupo familiar.
Con el inicio de la época invernal, las bajas temperaturas obligan a encender la calefacción en los hogares, aumentando drásticamente el riesgo de un enemigo silencioso: el monóxido de carbono. Al tratarse de un gas inodoro, incoloro e insípido, la intoxicación puede pasar completamente desapercibida hasta que aparecen los primeros efectos en la salud, afectando tanto a niños como a adultos.
Frente a este escenario, la médica pediatra Sofía Testino detalló cuáles son las señales de alarma a las que deben estar atentos los vecinos y cómo actuar para evitar una tragedia.
Los síntomas clave para encender las alarmas
De acuerdo con la especialista, la principal característica de este tipo de episodios es que afecta a más de un integrante del grupo familiar al mismo tiempo. Los síntomas más comunes que se presentan en el hogar son:
Cefalea intensa (dolor de cabeza agudo).
Náuseas y vómitos.
En los cuadros más graves, puede provocar la pérdida de conocimiento.
«La intoxicación puede ser leve, moderada o severa», explicó la Dra. Testino, precisando que la gravedad se determina mediante un análisis de sangre. «Dependiendo del nivel de carboxihemoglobina en sangre —una prueba que se realiza en los hospitales públicos— podemos saber qué es lo que requieren los pacientes para recuperarse». Los tratamientos varían según el daño, yendo desde la colocación de una máscara de oxígeno durante algunas horas hasta la necesidad extrema de una cámara hiperbárica.
Prevención: Limpieza y ventilación obligatoria
La profesional de la salud hizo hincapié en que la mejor herramienta es la prevención y el control de las fuentes de calor. Para ello, es fundamental chequear el estado de los artefactos que se utilizan en las viviendas de manera cotidiana, como calefones, termotanques, cocinas y hornos.
«Es fundamental que estén perfectamente limpias las hornallas, porque la combustión de restos de alimentos o elementos hidrocarbonados en ellas también puede producir intoxicación», advirtió.
Asimismo, derribó el mito de cerrar herméticamente la casa para mantener el calor: «Es súper necesario ventilar, aunque haga frío, permanentemente todos los ambientes en los que estamos». En este sentido, remarcó que nunca se debe dormir sin un espacio de ventilación, sugiriendo dejar alguna ventana apenas abierta en las habitaciones para permitir el intercambio gaseoso y evitar la concentración del gas en caso de una fuga.
Cuándo acudir a la guardia
Finalmente, la pediatra instó a la comunidad a no subestimar los malestares físicos. Ante la presencia de vómitos y dolor de cabeza intenso en más de un miembro de la familia, la recomendación es concurrir de inmediato a la guardia médica hospitalaria.
«En esos momentos todo el personal está entrenado para sospechar una posible intoxicación con monóxido», aseguró Testino, recordando que, en paralelo a la atención médica, se debe buscar la fuente del problema en la vivienda y reparar de forma urgente el artefacto defectuoso antes de volver a utilizarlo.
