Con dos grandes encuentros en Gaiman y Trelew, la histórica institución celebra casi un siglo de vida en un contexto desafiante, apostando al trabajo articulado y celebrando la llegada de un invierno que promete alivio climático.
Noventa años no se cumplen todos los días, y menos en el corazón productivo de la Patagonia. La Sociedad Rural Valle del Chubut se prepara para soplar 90 velas en este 2026, y lo hará con una serie de actividades especiales que conectarán su pasado y su presente a través de dos de sus localidades más emblemáticas: Gaiman y Trelew. Más que una simple celebración, la conmemoración se presenta como un espacio de reflexión y resistencia para un sector que conoce de cerca el esfuerzo.
Ricardo Irianni, presidente de la institución, trazó la hoja de ruta de los festejos. El puntapié inicial será el próximo 30 de mayo en Gaiman, la cuna que vio nacer a la entidad. La segunda cita tendrá lugar en Trelew, en el marco de la Semana de Trelew, logrando una feliz coincidencia con los festejos de la ciudad y el tradicional Eisteddfod del Chubut. Lejos de buscar la rigidez de los actos oficiales, la dirigencia apuesta a un formato descontracturado: encuentros pensados para charlar cara a cara sobre las preocupaciones actuales y usarlos como un disparador para el trabajo futuro.
El poder de lo colectivo en tiempos difíciles
El aniversario llega en un momento bisagra para la actividad ovina y el agro regional, marcados por la falta de rentabilidad y el doloroso cierre de establecimientos rurales. Ante este panorama, el mensaje de Irianni fue contundente y cargado de realismo:
«Un productor solo no se puede salvar, hay que fortalecer las instituciones civiles».
Bajo esta premisa de supervivencia compartida, la Sociedad Rural viene tejiendo una red de contención y sinergia. Para las celebraciones han convocado a actores clave del entramado productivo, como el Cluster Ganadero, la Cooperativa Agropecuaria y la Cooperativa de Cerezas, además de autoridades provinciales y municipales. El objetivo es consolidar el bloque de trabajo articulado que ya mantienen con la Federación de Sociedades Rurales, el Senasa, el INTA, el Ministerio de Producción y la Dirección de Ganadería.
Una mirada al cielo: las expectativas climáticas
No hay análisis del campo que escape a los designios del clima, e Irianni también se tomó un momento para evaluar las perspectivas de cara al invierno. Afortunadamente, el panorama actual es más alentador que el del año pasado en materia de precipitaciones.
Aunque el dirigente remarcó que todavía se necesita una buena acumulación de nieve en las altas cuencas para recuperar los niveles óptimos del dique Florentino Ameghino, las lluvias recientes traen un respiro necesario. «Bienvenida sea la lluvia para recuperar los niveles de las napas, que sirva para el campo también y para recuperar el nivel del dique», concluyó con optimismo, esperando que el agua sea el mejor regalo para estos 90 años de historia.
Con información de Canal 12.
