La crisis en la atención médica de los afiliados de PAMI en Puerto Madryn continúa profundizándose. Desde el Centro de Jubilados advirtieron que la renuncia de ocho profesionales del programa Prosate dejó sin médico de cabecera a unos 4.000 afiliados y que la situación ya es «insostenible».
El presidente de la entidad confirmó que la reunión prevista con autoridades sanitarias para este jueves fue suspendida y aún no tiene nueva fecha.
El referente sostuvo que la reducción en el valor de las cápitas pagadas por PAMI provocó la salida de varios profesionales y cuestionó la falta de respuestas frente al conflicto.
Actualmente, explicó, quedan apenas 17 médicos para atender a aproximadamente 13.000 afiliados, lo que genera demoras de hasta dos meses para conseguir un turno.
«Hay médicos que están dando turnos a 40 y 60 días. Lo que menos tiene un adulto mayor es tiempo», señaló.
También indicó que muchos jubilados descubrieron que habían perdido a su médico de cabecera recién cuando fueron a buscar una receta para continuar sus tratamientos, por lo que debieron recurrir al Hospital Andrés Ísola para poder recibir atención.
Desde el Centro de Jubilados insistieron en que la situación requiere una solución inmediata y reclamaron una reunión urgente con las autoridades para garantizar la atención médica de los afiliados de PAMI.
