Aunque la inflación de 2025 cerró en 31,5%, el nivel más bajo en ocho años, algunos precios fueron por otro carril. La carne vacuna se convirtió en uno de los consumos más golpeados: los cortes más populares aumentaron en promedio 71% interanual, según datos del INDEC.
Cuadril, paleta, nalga y asado lideraron los incrementos, duplicando el promedio general. También subieron fuerte la carne picada (60%) y las hamburguesas congeladas (46%).
En diciembre, el kilo de nalga rozó los $18.400 y el asado superó los $15.000 en el GBA. Desde el sector cárnico atribuyen los aumentos a la menor oferta de animales y a una mayor orientación de la producción hacia la exportación.
Fuente: Ámbito
