El diputado nacional por Chubut, Juan Pablo Luque, presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para crear un régimen jubilatorio especial destinado a brigadistas que combaten incendios forestales y rurales, una tarea marcada por el riesgo extremo, el desgaste físico y la exposición permanente.
La iniciativa —acompañada por legisladores de distintos bloques— propone reducir la edad jubilatoria y los años de servicio requeridos, equiparando a los brigadistas con otros sectores que cuentan con regímenes diferenciales por la naturaleza peligrosa de su trabajo. El proyecto establece la posibilidad de jubilarse a los 57 años para los varones y 52 para las mujeres, con 25 años de servicio, de los cuales 15 deben haber sido en combate directo del fuego.

El financiamiento se realizará mediante una contribución patronal adicional y progresiva, a cargo de los organismos empleadores, garantizando la sustentabilidad del sistema sin exigir mayores aportes a los trabajadores ni generar carga fiscal para el Estado.
“El combate de incendios forestales, como los que estamos viviendo en Chubut, es una de las tareas más riesgosas y exigentes. Quienes enfrentan el fuego en primera línea sufren un desgaste extremo de su salud física y mental, y no pueden ser tratados igual que el resto de los trabajadores al momento de jubilarse”, explicó Luque.
El legislador recorrió esta semana la comarca andina, dialogando con emprendedores y vecinos afectados por los incendios. En ese contexto, destacó la crudeza del escenario y el esfuerzo de los brigadistas en zonas de difícil acceso.
“Es admirable el trabajo de los brigadistas, que tienen sueldos miserables y con absoluta vocación arriesgan sus vidas para combatir este infierno. Ahora están atacando una franja de 200 km donde hay distintos focos de incendio entre Los Alerces y El Hoyo, donde la montaña es altísima. Y uno ve a los brigadistas haciendo fajas, o sea, cortando bosques en piedra, subiendo la montaña con el fuego que se les viene encima, con motobombas cargadas, con mangueras, con condiciones realmente paupérrimas”.

El proyecto alcanza a combatientes de incendios que se desempeñan en organismos nacionales y provinciales cuyas cajas previsionales fueron transferidas al sistema nacional, dentro del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (Ley 26.815), y reconoce los años de servicio prestados con anterioridad a la sanción de la ley.
En un contexto de incendios cada vez más frecuentes e intensos, Luque remarcó que el reconocimiento previsional no es un beneficio extra, sino una necesidad.
“El reconocimiento previsional no es un privilegio: es un acto de justicia social y una política pública necesaria para fortalecer el sistema de manejo del fuego, garantizar el recambio generacional y cuidar la salud de quienes nos cuidan”.
