La Casa Rosada intenta reimpulsar una reforma para acotar el universo de usuarios que reciben descuentos por bajas temperaturas. La medida busca volver al esquema original de 2002, lo que genera incertidumbre sobre el alcance de las bonificaciones en la Patagonia.
Creció la preocupación en Trelew y el resto del Valle Inferior del Río Chubut ante la intención del Gobierno nacional de avanzar con una profunda reforma en el régimen de Zona Fría. El proyecto, que el Ejecutivo busca reflotar tras su paso por el debate del Presupuesto 2026, apunta a reducir drásticamente la cantidad de hogares que hoy acceden a descuentos en el servicio de gas.
Actualmente, este sistema beneficia a más de 4 millones de hogares en todo el país con rebajas que oscilan entre el 30% y el 50%. Sin embargo, la intención de la gestión central es regresar a un modelo más restrictivo, similar al que funcionó durante casi dos décadas, lo que implicaría dar de baja el beneficio para millones de argentinos.
El fondo fiduciario para subsidios de consumos residenciales de gas fue creado en 2002. Su espíritu original era netamente regional: compensar a los habitantes de la Patagonia, la Puna y sectores de Mendoza por el alto consumo de gas derivado del clima extremo. En ese periodo, los beneficiarios eran aproximadamente 850.000 viviendas.
El escenario cambió radicalmente en 2021, cuando una ley nacional amplió el beneficio a zonas templadas, incluyendo a gran parte de la provincia de Buenos Aires. Esto duplicó el alcance del subsidio, financiándolo a través de un recargo que pagan todos los usuarios del país en sus boletas.
La modificación que analiza la Casa Rosada supone una «marcha atrás» legislativa para volver al esquema previo a 2021. De concretarse, las consecuencias serían inmediatas:
Recorte geográfico: Se priorizarían únicamente las zonas consideradas históricamente como «frías».
Fin del beneficio masivo: Gran parte de los municipios bonaerenses y otras provincias del centro del país quedarían excluidos del descuento.
Aumento en las boletas: Al desaparecer la bonificación, los usuarios afectados verían un incremento directo en el monto final de sus facturas de gas.
Si bien la Patagonia es considerada zona fría desde el origen del sistema, el reimpulso de esta medida pone en debate la estructura de financiamiento y la sostenibilidad de los descuentos en un contexto de quita de subsidios nacionales. En Trelew, donde el uso del gas es vital durante gran parte del año, la comunidad permanece atenta a los detalles de una reforma que podría reconfigurar el costo de vida en la región.
