El precio de la carne volvió a subir fuerte en marzo y ya acumula casi 70% en el último año, según un informe del IPCVA.
En carnicerías, el aumento mensual fue del 12,2%, mientras que en supermercados fue menor (7,1%), lo que amplía la brecha de precios entre ambos canales.
Entre los cortes que más aumentaron aparecen la picada común, carnaza y falda, todos de alto consumo. En cambio, cortes más caros como el lomo o el matambre subieron menos.
El dato que marca el bolsillo: en supermercados, varios cortes son bastante más baratos. La falda, por ejemplo, cuesta hasta 36% menos, y el asado tiene diferencias de más de $3.000 por kilo.
Fuente: NA
