El ministro de Seguridad y Justicia del Chubut, Héctor Iturrioz, aseguró que la fuga de Darío “El Loco” Cárdenas fue planificada desde el interior del centro de detención y contó con apoyo externo, uso de teléfonos celulares y una logística organizada para mantener al prófugo oculto durante casi 50 días.
Las declaraciones fueron realizadas en FM Del Viento luego de la recaptura del delincuente en Trelew durante el último fin de semana. Según indicó el funcionario, la investigación permitió reconstruir cómo se coordinó la evasión y quiénes colaboraron para sostenerla.
“La fuga se organizó desde adentro y también se recaudaron fondos utilizando teléfonos celulares”, afirmó Iturrioz, quien remarcó que el caso dejó al descubierto una red integrada por allegados y consortes de causa que participaron activamente del operativo.
Vehículos comprados y apoyo logístico para sostener la fuga
De acuerdo con lo informado por el ministro, apenas se produjo la evasión se detectó la participación de una motocicleta de mediana cilindrada y varios automóviles utilizados para facilitar el escape.
La investigación determinó que uno de los vehículos había sido comprado apenas un día antes de la fuga, lo que reforzó la hipótesis de una planificación previa.
Según reconstruyeron los investigadores, Cárdenas escapó inicialmente en moto y luego abordó un automóvil blanco. Más tarde, la Policía siguió movimientos vinculados a un posible intento de abandonar la provincia por la zona de Arroyo Verde.
“Cuando vio el operativo intentó escapar hacia el campo y después regresó a Trelew”, explicó Iturrioz.
A partir de allí, la Brigada de Investigaciones avanzó sobre distintas pistas hasta establecer que el prófugo permanecía oculto en viviendas de personas cercanas e incluso en departamentos de alquiler temporario en Playa Unión.
Investigan robos y movimientos de dinero vinculados a la evasión
Uno de los aspectos que más llamó la atención de las autoridades fue el nivel de recursos económicos destinados a mantener escondido al delincuente.
“Gastaron mucho dinero para sostener esta fuga. Compraron vehículos y hubo movimientos económicos que ya están identificados”, sostuvo el ministro provincial.
Además, confirmó que parte de la estructura de apoyo habría participado en hechos delictivos para obtener fondos mientras Cárdenas permanecía prófugo.

“Tenemos acreditado que uno de los consortes de causa estuvo involucrado en hechos delictivos para financiar toda esta estructura”, señaló.
Actualmente, la Justicia avanza en investigaciones paralelas para imputar a quienes colaboraron con la evasión. Desde el Ministerio de Seguridad remarcaron que ayudar a un prófugo constituye un delito penal.
Celulares en cárceles: el caso reavivó el debate
La fuga también volvió a instalar el debate sobre el uso de teléfonos celulares dentro de los establecimientos penitenciarios.
Iturrioz confirmó que durante la investigación se acreditó el uso de dispositivos móviles desde el lugar de detención para coordinar movimientos y recaudar dinero.
“Eso disparó la necesidad de avanzar rápidamente con la ley que prohíbe celulares en cárceles”, expresó.
Según explicó, además de facilitar fugas, los teléfonos suelen ser utilizados para cometer estafas virtuales, extorsiones y engaños telefónicos desde las unidades penitenciarias.
El funcionario indicó que la ley ya fue aprobada y actualmente atraviesa su etapa de implementación. Entre las medidas analizadas aparecen sistemas de monitoreo y el uso de inhibidores de señal.
No obstante, una prueba piloto realizada en Comodoro Rivadavia presentó dificultades técnicas.
“El inhibidor dejaba sin señal a toda la zona cercana, incluso a la Oficina Judicial”, detalló.
Buscan trasladarlo a una cárcel federal de máxima seguridad
El ministro confirmó además que ya iniciaron gestiones para trasladar a Cárdenas a la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal, considerada una cárcel de máxima seguridad.
Según explicó, el organismo nacional lo considera un detenido de alta peligrosidad tanto por el delito de origen como por sus antecedentes de fuga.
“El Servicio Penitenciario Federal lo califica como un detenido peligroso”, afirmó.
Iturrioz recordó que el delincuente ya había estado prófugo antes de recibir condena y que volvió a escapar tras ser sentenciado.
“Demostró que no le interesa ningún tratamiento psicológico. Lo único que busca es la oportunidad para volver a fugarse”, sostuvo.
Fuente: Canal 12
