El mensaje de la familia de Jonathan Prim se viralizó tras confirmarse que el acusado, Alexis Schmidt, seguirá en prisión preventiva. Aseguran que lo mataron por error.
El dolor por el crimen de Jonathan Prim, el mecánico de 45 años asesinado a balazos en el barrio Los Pensamientos de Trelew, ya no se limita a las frías páginas del expediente judicial. En las últimas horas, las palabras de sus propios hijos irrumpieron en las redes sociales con una fuerza desgarradora, transformándose en un desesperado grito de justicia que conmovió a toda la comunidad de la provincia.
“A nuestro papá nos lo arrebataron de la forma más injusta y violenta. Nos dejaron sin su abrazo, sin su voz, sin su presencia diaria. Nos dejaron crecer con una ausencia que duele todos los días y que nada ni nadie puede reparar”, expresaron en una publicación que comenzó a replicarse rápidamente entre vecinos de Trelew y Rawson.
El descargo familiar llega en una instancia clave de la causa. El juez Fabio Monti determinó que el único imputado, Alexis Maximiliano Schmidt, continúe bajo la medida de prisión preventiva hasta la realización de la audiencia preliminar del juicio oral.
La hipótesis de la fiscalía sostiene que Schmidt llegó a bordo de una moto marca Corven a la intersección de las calles Gales y Gualjaina, extrajo un arma de fuego (presumiblemente un revólver calibre 38) y disparó hacia el domicilio. En ese instante, Prim se encontraba reparando el motor de una camioneta junto a uno de sus hijos. Un proyectil lo impactó a la altura de la axila derecha, causándole la muerte poco después. Para la familia, no hay dudas: el ataque estaba dirigido a otra persona por un «ajuste de cuentas» y mataron al mecánico por error.
La trama judicial: cámaras, testigos y un hallazgo en Street View
La investigación penal reúne un contundente cuerpo de pruebas contra el imputado. El entretejido de evidencias incluye registros de cámaras de seguridad que filmaron a Schmidt en la moto ese día, a esa hora y en ese lugar exacto, sumado al relato de los vecinos de la cuadra que presenciaron la secuencia del ataque.
Sin embargo, uno de los detalles más llamativos incorporados al legajo es un hallazgo tecnológico: una imagen de Google Street View donde aparece el hijo del acusado en la zona, un indicio que para los investigadores terminó de cerrar el círculo en torno a la presencia y los movimientos del sospechoso en los momentos previos al homicidio.
«No es un expediente, era nuestro papá»
Frente a los tecnicismos legales, la publicación de los hijos de la víctima buscó interpelar de manera directa a quienes tienen la responsabilidad de dictar una sentencia, exigiendo que el caso no quede en el olvido ni se dilate en los pasillos de los tribunales de Chubut.
“Nuestro papá no es un expediente ni un número. Era una persona, un trabajador, un padre que nos cuidaba, nos enseñaba y nos acompañaba. Pedimos justicia, no pedimos venganza. Pedimos que su muerte no quede impune, que no se negocie su vida y que no se cierre su causa con atajos”, enfatizaron.
Finalmente, el mensaje concluye con un fuerte llamado de atención al Poder Judicial: “Queremos una Justicia que escuche a las víctimas, que mire a los hijos a los ojos y que actúe con verdad y responsabilidad. Exigimos una condena justa, acorde a la gravedad de lo ocurrido. Pague por lo que hizo, les pido difusión por favor, esto no puede quedar así”.
