Un menor de edad intentó escapar de un control policial en la zona oeste, pero perdió la estabilidad al realizar una maniobra brusca. Tras el impacto, la policía constató que el rodado tenía pedido de secuestro por hurto.
Lo que comenzó como un patrullaje preventivo de rutina en las inmediaciones de la Avenida 25 de Mayo derivó, este lunes por la tarde, en un operativo con ribetes dramáticos que culminó con un vehículo recuperado y un adolescente demorado. Cerca de las 19:00 horas, efectivos de la División Canes de Trelew detectaron a un motociclista que realizaba maniobras peligrosas a bordo de una unidad negra sin chapa patente, lo que encendió las alarmas de los uniformados.
Al notar que el personal policial intentaba aproximarse para identificarlo, el conductor decidió ignorar la orden de detención. En un intento desesperado por evadir a las patrullas, emprendió una fuga a alta velocidad por las calles internas del sector, generando momentos de tensión debido al flujo de tránsito y la presencia de peatones. Sin embargo, la huida encontró un límite físico en la intersección con la calle Simón de Alcazaba.
Al intentar un giro brusco para perder de vista a los móviles, el joven perdió el control del manubrio y colisionó violentamente contra el paredón perimetral de la empresa de transporte «El 22». Tras el estruendo, el sospechoso abandonó la moto sobre la vereda e intentó continuar el escape a pie, pero la rápida reacción de los agentes de la División Canes permitió interceptarlo a los pocos metros, antes de que lograra refugiarse en las viviendas de la zona.
Una vez asegurado el perímetro, el personal de la planta de Sustracción de Automotores intervino para verificar el estado legal del vehículo. El sistema informático confirmó las sospechas de los oficiales: la motocicleta cargaba con un pedido de secuestro activo por hurto. Este hallazgo cambió de inmediato la naturaleza del procedimiento, pasando de una infracción vial a un hecho delictivo con intervención judicial.
A pesar de la espectacularidad del impacto contra la estructura de cemento, se constató que el protagonista del incidente era un menor de edad que resultó ileso. Luego de recibir la asistencia correspondiente y verificar que no presentaba heridas, fue trasladado a la dependencia policial bajo los protocolos vigentes para casos de conflicto con la ley.
La motocicleta, que presentaba daños menores por el roce, quedó bajo resguardo técnico como evidencia, mientras que la situación procesal del adolescente fue puesta a disposición de las autoridades judiciales de menores. Hacia el cierre de la jornada, el tránsito en la transitada arteria recuperó la normalidad, dejando el procedimiento como un recordatorio de los operativos de saturación que buscan detectar vehículos robados en los puntos estratégicos de la ciudad.
