Fue condenado por el crimen de una adolescente, protagonizó fugas y robos violentos. Ahora fue detenido tras intentar sustraer una camioneta en la madrugada.
La reciente detención de Franco Nicolás “Ojón” Béjar (46) volvió a poner en escena uno de los prontuarios más conocidos y extensos de Trelew, con antecedentes que se remontan a más de dos décadas.
El último episodio ocurrió este jueves cerca de las 5:45, en la zona de Pecoraro Norte, donde personal policial intervino tras un aviso por un vehículo detenido en medio de la calle. Al llegar, los efectivos encontraron una Ford Ranger gris y observaron a un hombre descender del rodado.
El sujeto intentó justificar su presencia asegurando que el vehículo era de un amigo, pero ante las inconsistencias fue demorado. Minutos después, el propietario confirmó que la camioneta había sido sustraída. Además, el rodado presentaba el tambor de arranque forzado, con una llave de candado introducida.
El detenido fue identificado como Béjar, quien quedó a disposición de la fiscal Verónica Alabart en una causa por tentativa de robo de automotor.
El crimen que marcó a Trelew
El nombre de Béjar quedó instalado en la memoria colectiva en 2003, cuando fue condenado por el asesinato de Nadia Gisela Paz Castelo, una joven de 17 años que había desaparecido y cuyo cuerpo fue hallado días después en el río Chubut.
El caso generó una fuerte conmoción social en la ciudad y es recordado como uno de los hechos más impactantes de las últimas décadas.
Béjar y el violento asalto en Puerto Madryn por el que fue condenado a 8 años
Otro de los antecedentes clave en su prontuario ocurrió en 2007 en Puerto Madryn, hecho por el cual fue condenado en 2008 por robo doblemente agravado, cometido en poblado y en banda, y con lesiones.
Según registros judiciales, Béjar actuó junto a otros delincuentes en un violento asalto a una vivienda. El grupo interceptó a dos mujeres, las redujo y luego ingresó al domicilio, donde sorprendió a los ocupantes.
Durante el robo, las víctimas fueron amenazadas y golpeadas, y uno de los hombres sufrió lesiones de gravedad. Tras el hecho, los delincuentes intentaron huir, pero fueron interceptados por la Policía.
Por este episodio, la Justicia lo condenó a ocho años de prisión, pena que derivó posteriormente en el otorgamiento de salidas transitorias, beneficio que incumplió.
Fugas, reincidencia y nuevos delitos
El historial de Béjar también incluye varias fugas. En 2012, logró escapar aprovechando un error administrativo mientras gozaba de salidas transitorias, en uno de los episodios más resonantes de ese tipo en la provincia.
En 2015, fue recapturado en un domicilio del barrio Tiro Federal, donde se encontraba oculto. Más tarde, volvió a ser detenido en 2019 tras participar de un violento asalto a una mujer de 77 años en Trelew.
Además, registra otras causas por delitos como portación de arma de guerra, lo que consolidó su perfil como un delincuente reincidente.
Un nombre que vuelve a aparecer
Con este nuevo episodio, el nombre del “Ojón” Béjar vuelve a quedar asociado a un hecho policial en Trelew.
Su prontuario, que abarca homicidio, robos violentos, fugas y reiteradas detenciones, sigue generando impacto cada vez que reaparece en las noticias, en una ciudad donde su historia delictiva es ampliamente conocida.
