La preocupación por los riesgos en redes sociales volvió a encender alarmas en Puerto Madryn. En la Escuela Nº 736, la viralización de un reto en TikTok que incluyó amenazas generó temor entre alumnos y familias, y derivó en una jornada de reflexión para abordar el uso responsable de estas plataformas.
La actividad fue encabezada por la directora Adriana López, junto a docentes y padres, en un intento por poner en palabras una situación que excede lo escolar. Durante el encuentro, se remarcó que este tipo de desafíos virales no son juegos inofensivos, sino conductas que pueden constituir delitos y afectar directamente la seguridad dentro de las instituciones educativas.
“Las escuelas son un lugar para que ellos estén cómodos y seguros”, sostuvo la directora, quien además advirtió sobre un aspecto poco visible de estos contenidos: el trasfondo económico. Según explicó, quienes generan este tipo de publicaciones pueden obtener beneficios económicos a partir de la viralización, incluso cuando eso implica angustia y preocupación en otras comunidades.
Lejos de quedar paralizados por el miedo, los estudiantes de sexto año decidieron transformar la preocupación en acción. Motivados también por casos extremos, como el fallecimiento reciente de un menor en Santa Fe vinculado a estas prácticas, propusieron impulsar una campaña de concientización dirigida a sus propios pares.
La iniciativa apunta a generar contenido para redes sociales y organizar un acto escolar que involucre a otras promociones de la ciudad. El objetivo es claro: hablar el mismo lenguaje que los jóvenes para advertir sobre los riesgos de los retos virales y promover un uso más responsable de las plataformas digitales.
El caso vuelve a poner en debate el rol de las redes sociales en la vida cotidiana de los adolescentes y la necesidad de acompañamiento adulto, en un contexto donde los contenidos circulan a gran velocidad y pueden tener consecuencias reales.
Fuente: Canal12
