Mientras el atleta Tobías Mario intensifica su preparación física, su entorno libra una dura batalla financiera para garantizar su participación en el próximo mundial. A pesar de formar parte del seleccionado argentino, los elevados costos de inscripción y traslados ponen en riesgo su presencia en la cita internacional.
El calendario de Tobías no da respiro. Tras una concentración en Córdoba durante el mes de abril, el deportista tiene previsto un nuevo ciclo de entrenamientos en San Luis a mediados de mayo. Sin embargo, la mayor preocupación radica en el aspecto económico: solo la inscripción personal asciende a $240.000, a lo que deben sumarse $140.000 del profesor acompañante, además de los pasajes de ida y vuelta.
A pesar de la voluntad de su entorno, la recaudación no alcanza el ritmo necesario:
Aportes Solidarios: Se recibió una donación destacada de $60.000 por parte de una empresa local, pero los fondos acumulados a través de rifas y otras iniciativas se han consumido en viajes y alojamientos previos.
Logística Crítica: Tobías debe estar en Buenos Aires el mediodía del 12 de mayo para abordar su vuelo. Ante la imposibilidad de costear el viaje de un acompañante, su familia busca desesperadamente a alguien que pueda recibirlo y alojarlo en la capital el día 11.
Contexto Económico: La situación se ve agravada por la inestabilidad de los ingresos familiares, afectados por medidas de fuerza en el sector educativo que impactan directamente en su fuente de trabajo.
El sueño sigue en pie
Pese a las dificultades logísticas para el tramo Buenos Aires-Trelew de regreso, el atleta no detiene su marcha. «Él sigue entrenando a fondo, no para», señalan desde su entorno cercano, reafirmando que el compromiso deportivo de Tobías es el motor para continuar gestionando los recursos necesarios en esta «remada contra la corriente».

