El preocupante episodio ocurrió el domingo por la tarde. El conductor arrojó 2,33 g/L en el test de alcoholemia. Tras un tenso forcejeo, los efectivos lograron resguardar a la menor y ponerla a salvo con su madre.
Una denuncia vecinal al Comando Radioeléctrico terminó en un tenso procedimiento policial para salvar a una bebé en peligro. Personal de la Comisaría Seccional Primera de Trelew debió intervenir de urgencia este domingo alrededor de las 16:00 horas, luego de recibir alertas sobre un auto amarillo que circulaba haciendo maniobras peligrosas por la calle Pellegrini hacia el sur, con un conductor presuntamente ebrio y una criatura a bordo.
Al llegar a la intersección de Pellegrini y María J. Sosa, los uniformados divisaron un Hyundai Atos (patente DZE242) que se encontraba estacionado pero con el motor todavía en marcha. Al acercarse, confirmaron el peor escenario: al volante se encontraba un hombre con un evidente y fuerte aliento etílico, quien admitió ante los oficiales haber estado tomando bebidas alcohólicas. Detrás de su asiento, en una butaca de seguridad, viajaba su pequeña hija de apenas 8 meses de vida.
Tensión, forcejeo y resistencia
A pesar de que los papeles del vehículo estaban en regla, la situación se tornó crítica cuando los agentes le preguntaron por la madre de la bebé o algún familiar que pudiera acercarse a hacerse cargo de la situación. Ante la negativa rotunda del hombre a brindar información, el panorama pasó de la infracción de tránsito al riesgo inminente.
El conductor descendió del auto, alzó a la bebé en brazos e intentó caminar para alejarse del lugar. Según detallaron las fuentes policiales, el hombre tambaleaba notablemente y no lograba coordinar sus movimientos motrices. Los efectivos le exigieron que desistiera de su actitud, advirtiéndole que no estaba en condiciones físicas de proteger a la menor, pero el hombre hizo caso omiso.
En ese instante se produjo un fuerte forcejeo en plena calle, donde el personal policial debió actuar con extrema cautela para no lastimar a la criatura. Finalmente, los uniformados lograron reducir al individuo y poner a resguardo a la pequeña.
Alto nivel de alcohol y entrega de la menor
Ya en la dependencia policial, se le practicó el correspondiente test de alcoholemia, el cual arrojó un resultado alarmante: 2,33 g/L de alcohol en sangre, una cifra que supera ampliamente cualquier límite permitido y explica el estado de desorientación del conductor. Como consecuencia, las autoridades procedieron al secuestro inmediato del vehículo y de su licencia de conducir.
El hombre quedó demorado por infracción a varios artículos del Código de Convivencia Ciudadana provincial. Por su parte, la bebé fue entregada sana y salva a su progenitora bajo un acta formal y en presencia de los organismos correspondientes.
En el caso tomaron intervención la Asesoría de Familia, representada por la Dra. Fabiana Paredes; el Servicio de Protección a través del operador José Luis Guzmán; y la Jueza de Paz, Dra. Diana Melina Montesino.
